Beteve
Hace pocos días cerraba en la Barceloneta, por jubilación de su propietaria, Géneros de Punto Pascual, una mercería que abrió en 1957. Este cierre, según Sílvia Benito, presidenta de la Agrupación de Comerciantes e Industriales de la Barceloneta (ACIB) "es una muestra de lo que está pasando en el barrio.
Es una muy mala noticia porque cuando una persiana cierra no se vuelve a abrir otra vez como comercio de proximidad". Persianas bajadas también se pueden ver en una de las calles más céntricas del barrio, la calle de la Maquinista, donde en poco menos de un año han cerrado cuatro negocios. "Algunos por jubilación y otros suponemos que por el alto precio de los alquileres", explica Benito.
Alquileres de locales con precios elevados
La pérdida de comercio de proximidad preocupa a la ACIB porque no creen que los precios de los alquileres en la zona, que oscilan entre los 1.500 euros al mes los más económicos, y suben hasta los 20.000 euros al mes, ayude. "Estamos luchando por conseguir alquileres más económicos y que también se haga algo para promover el comercio de la Barceloneta". La preocupación, añade Benito "no es gratuita. Si queremos comprar ropa o calzado tenemos que salir del barrio y no todo el mundo puede, por edad o problemas de movilidad". La entidad quiere recuperar la esencia de la Barceloneta, donde hace unos 70 años atrás había 150 tiendas que abastecían de todo lo que necesitaban los vecinos.

El cierre de persianas, según Miquel Palou, propietario de Cafés Salvador, no es bueno para quienes están trabajando. "Cuanta más cosas tengamos para ofrecer, más gente vendrá a la Barceloneta. Es muy triste que pases por calles donde veas persianas bajadas".
Los comerciantes piden más inspecciones
La situación en el comercio, según Benito, se ve agravada porque "hay tiendas que durante seis meses son negocios que venden colchones y otros seis meses venden biquinis. Realmente están pasando cosas que no deberían pasar a nivel de comercio". Para evitar situaciones como esta, Benito cree que es necesario que se hagan "más inspecciones de locales en el barrio. Te entregan un permiso para abrir un negocio y al final hacen lo que quieren si no hay un control del Ayuntamiento".

En la Barceloneta, al igual que en el resto del distrito de Ciutat Vella, el Plan de usos vigente ha prorrogado la suspensión de nuevas licencias en salones de manicura y pedicura, de tiendas de venta de productos para el cultivo de cannabis y relacionados, así como tiendas de carcasas, fundas y complementos para teléfonos móviles. Todas estas medidas, según la ACIB, no tienen un impacto comercial positivo en el barrio.

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