jueves, 10 de septiembre de 2026

Canal Gastronomia : La receta centenaria de Salamanca que todos comen el mismo día (aunque puedes comprarla todo el año)

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El hornazo de Salamanca: la tradición gastronómica que define el Lunes de Aguas

Hornazos tradicionales listos para el Lunes de Aguas, uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía de Salamanca

Hornazos tradicionales listos para el Lunes de Aguas, uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía de Salamanca

Pocas tradiciones gastronómicas en España consiguen mantenerse vivas con tanta fuerza como el hornazo salmantino. Su presencia no responde solo al gusto, sino a una historia compartida que cada año se revive casi sin cambios, como un ritual que conecta generaciones.

El hornazo de Salamanca y el Lunes de Aguas: el origen que lo cambia todo

La historia del hornazo está profundamente ligada a una tradición tan sorprendente como reveladora. Tal y como explican desde Confitería Santa Lucía, «el hornazo salmantino está vinculado a la fiesta local del Lunes de Aguas». Este día, que se celebra el segundo lunes después del Domingo de Resurrección, tiene un origen que mezcla religión, control social y fiesta popular.

Durante la Cuaresma, en el siglo XVI, el rey Felipe II prohibió el comercio carnal en Salamanca, obligando a las prostitutas a abandonar la ciudad. Tras ese periodo, eran recogidas de nuevo al otro lado del río Tormes en una jornada que acababa convirtiéndose en una auténtica celebración colectiva.

Como detallan desde Confitería Santa Lucía, «los estudiantes y todo tipo de gentes salían a recibirlas [...] organizando una fiesta de bienvenida [...] en la que no podía faltar el buen comer ni el buen beber». Y ahí es dónde entra en juego el hornazo.

El interior del hornazo revela su esencia: embutidos tradicionales envueltos en una masa horneada que define la gastronomía de Salamanca

El interior del hornazo revela su esencia: embutidos tradicionales envueltos en una masa horneada que define la gastronomía de Salamanca

La receta del hornazo de Salamanca: contundente, festiva y simbólica

El hornazo no es una receta ligera ni pretende serlo. Es, en esencia, un pan enriquecido relleno de productos del cerdo: chorizo, lomo, jamón y, en muchas versiones, huevo cocido. Una combinación pensada para celebrar el fin de las restricciones de la Cuaresma.

Tal y como explican desde Confitería Santa Lucía, «el plato fuerte de la comida acabó siendo el hornazo, cuyos principales ingredientes eran y son los mejores productos del cerdo entre una masa de pan enriquecida». No hay mejor definición: contundente, sabroso y profundamente ligado al placer de comer sin restricciones.

Hoy, los obradores mantienen viva esta receta con elaboraciones artesanales que respetan la tradición, pero adaptadas al gusto actual.

Lo más interesante del hornazo es que ha trascendido su origen. Aunque nació vinculado a un día concreto, hoy forma parte del ADN gastronómico de Salamanca durante todo el año.

Tal y como señalan desde Confitería Santa Lucía, «el transcurso del tiempo hizo olvidar a los salmantinos el origen de tal tradición, pero se sigue celebrando el Lunes de Aguas […] cuya merienda fundamental sigue siendo el hornazo». Es decir, el contexto histórico puede haberse diluido, pero el gesto permanece intacto.

Y eso explica su éxito: no necesitas entender su historia para disfrutarlo. Basta con probarlo.

Puedes comprar hornazo cualquier día del año en Salamanca, en panaderías y confiterías. Pero el Lunes de Aguas lo transforma todo.

El contexto, la compañía, el aire libre, la sensación de estar participando en algo que lleva siglos repitiéndose convierten ese día en una experiencia diferente. Una receta que se come todo el año, pero que solo se entiende de verdad en su momento exacto.

Canal Curiosidades : Las olas de calor aceleran el deshielo en el Mont Blanc y multiplican por diez los derrumbes de rocas

 CanalCuriosidades


Desde hace siglos, las comunidades de montaña francesas e italianas contemplan los glaciares y las nieves aparentemente eternos que dieron nombre al pico más alto de Europa occidental: el Mont Blanc, la montaña blanca. Pero el calentamiento del clima está desdibujando ese paisaje a una velocidad alarmante.

Las olas de calor récord que ha sufrido Europa este verano han golpeado con dureza el permafrost que durante milenios ha actuado como un pegamento en el paisaje alpino. Al descongelarse, los acantilados se han desmoronado y han provocado cascadas de desprendimientos desde las alturas. Un desfiladero famoso por su peligrosidad, que los alpinistas han atravesado durante años en sus ascensos a la cumbre, a 4.805 metros de altitud, se volvió temporalmente impracticable.

"Lloramos por nuestra montaña, por la manera en que está cambiando, nos da un vuelco al estómago", afirma Stéphane Bozon, teniente de alcalde de Chamonix-Mont-Blanc, una localidad francesa a los pies de este gigante que se extiende a lo largo de la frontera entre Francia e Italia.

"Desde mediados de julio vimos un aumento de desprendimientos de rocas. Vimos zonas que se volvían difíciles de acceder por el retroceso de los glaciares y el deshielo, con grietas que se abrían y derrumbes que hacían que algunas áreas fueran difíciles de alcanzar o de atravesar", señala.

Cada grado de calentamiento puede tener un impacto desproporcionado. En la Aiguille du Midi, un pico que alcanza los 3.842 metros de altitud en el macizo del Mont Blanc, las temperaturas medias de julio se han disparado. De 1,6ºC en 1994, la media mensual de este julio ha sido la más alta jamás registrada, 3,3ºC, según Meteo France, el servicio meteorológico nacional. "La montaña se secó por completo, con temperaturas como ninguna que hubiera experimentado nunca", dice Bozon.

La catástrofe de las inundaciones en el Himalaya se siente de cerca en los Alpes

A raíz de las devastadoras inundaciones en el Himalaya, la agencia de noticias The Associated Press ha hablado con investigadores, alpinistas y vecinos que lidian con los riesgos e incertidumbres del cambio climático en el Mont Blanc.

Las riadas que arrasaron Nepal y China el 26 de agosto se desencadenaron tras el derrumbe de roca madre y hielo de glaciar que envió una mezcla de escombros y agua por varios ríos del Himalaya. Las primeras evaluaciones de muchos científicos apuntan a que el cambio climático desempeñó un papel clave a la hora de crear las condiciones para la catástrofe.

A medida que la temperatura media global de la Tierra aumenta por la quema de petróleo, gas y carbón, crece también la probabilidad de que se produzcan desastres de este tipo. En los Alpes, los glaciares antaño admirados por su majestuosa masa de hielo se observan ahora con inquietud mientras se encogen y pierden estabilidad.

Bozon, responsable de seguridad en Chamonix, afirma que su localidad necesita prepararse con urgencia para "escenarios graves" en los que fragmentos de glaciar o de montaña puedan caer sobre zonas habitadas. "Tenemos que actuar con bastante rapidez, porque este verano nos ha sacudido y, año tras año, nos sacude el retroceso de los glaciares", afirma.

En Italia, los investigadores también documentan los daños dramáticos que el calor ha causado este año a los glaciares. En Lombardía, los glaciares alpinos han perdido más del 40% de su superficie desde 1991, según el servicio de glaciares de la región.

"Antes solía nevar en las grandes altitudes, ahora llueve", explica Vanda Bonardo, responsable de la rama italiana de la Comisión Internacional para la Protección de los Alpes, una organización no gubernamental. "Y también hemos visto las consecuencias en la estabilidad del terreno", añade.

Los desprendimientos de roca se disparan en la zona del Mont Blanc

El permafrost que durante miles de años ha mantenido los picos alpinos bajo su helado abrazo actúa como un cemento que ayuda a mantener unidas sus escarpadas paredes rocosas. La sucesión de olas de calor lo ha golpeado duramente.

"Eso no significa que todas las paredes rocosas vayan a derrumbarse en los próximos años o décadas, pero sí que un buen número de ellas están a punto de volverse inestables y hoy siguen en pie únicamente gracias a la presencia de ese hielo", explica Ludovic Ravanel, investigador de la Universidad Savoie Mont Blanc especializado en el impacto del cambio climático en las nieves, los glaciares y las heladas de montaña. "A medida que cambia el hielo, este año hemos visto una cantidad enorme, enorme de desprendimientos y derrumbes de roca".

Un derrumbe es una gran caída que implica más de 100 metros cúbicos de roca, más que suficiente para llenar un gran contenedor marítimo. Ravanel calcula que el número de derrumbes registrados este año en el macizo del Mont Blanc "probablemente rondará los 400". Señala que es unas diez veces más que hace dos décadas.

La última vez que la situación se acercó a algo parecido fue el "año catastrófico" de 2022, señala, con casi 300 derrumbes. "Este ha sido realmente uno de los rasgos que han marcado el verano de 2026", afirma.

Un guía de montaña del Mont Blanc lidia con riesgos crecientes

El guía de montaña Stuart MacDonald, afincado en Chamonix, asegura que le impacta ver con qué rapidez y hasta qué punto los glaciares que cuelgan de las laderas del macizo del Mont Blanc se están retirando. Cuando acompaña a clientes a las cumbres, les señala "aquí estaba el glaciar el año pasado y aquí estaba hace diez años. Y eso suele causar bastante impresión".

El deshielo y el riesgo de desprendimientos de rocas hicieron que su trabajo fuera "bastante complicado" este verano y le obligaron a cancelar los planes para guiar a un grupo hasta la cima del Mont Blanc la semana pasada. "Oyes el ruido antes de verlo y luego te das la vuelta y solo ves una enorme cascada de rocas bajando por una ladera, puede ser bastante aterrador", cuenta MacDonald.

"Lo más inquietante es que a veces esas rocas caen sobre rutas que solíamos escalar en esta época del año", añade. "Puede resultar deprimente cuando miras una vía que tal vez escalaste en julio o agosto en el pasado y ves que ahora es absolutamente imposible hacerlo".


Canal Gastronomia : Dónde comer por menos de 20 euros en Vigo: uno de los sitios es "una taberna histórica, de 1953"

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Ciudad de Vigo, en Galicia (España)
Ciudad de Vigo, en Galicia (España) Getty Images

Vigo es una ciudad de España que destaca por elementos como su hermosa arquitectura y su privilegiada ubicación cercana a maravillosos enclaves a los que ir como las Rías Baixas. Su oferta gastronómica también es de especial mención, con establecimientos en los que comer bien y a unos precios aptos para muchos bolsillos. Un ejemplo lo encontramos en este restaurante con Estrella Michelin, donde poder probar la alta gastronomía por un precio de 41 euros. 

Más ejemplos en los que fijarse son los siguientes restaurantes que proponemos para comer con menús del día y propuestas accesibles para todo el mundo y con los que comer estupendamente en la ciudad gallega. 

Migas Café Bistrot

Situado en el número 5 de la Rúa do Roupeiro, Migas Café Bistrot es un restaurante donde poder comer con un menú del día compuesto por un primero, un segundo, una bebida y café o infusión por 12 euros. También está la opción de escoger un medio menú del día por 9 euros. En este caso, incluye un segundo, una bebida y un café o una infusión.

Restaurante El Temporal

Este restaurante que está en la Rua Reconquista ofrece un menú del día por 14,50 euros y compuesto por un primero, un segundo y postre o café. Gran parte de los menús que preparan incluyen platos tradicionales como ensaladilla rusa con mariñeiras o marmitako de bonito.

Restaurante Harum Manis 

Este restaurante de cocina indonesia está recomendado por la Guía Repsol. "Un local sencillo con cocina indonesia casera. Su conveniente menú del día entre semana hacen de este lugar una propuesta única en toda Galicia", señalan desde la guía. Tienen una oferta de plato del día por 15 euros. Incluye un plato a elegir de la carta más bebida y está disponible los miércoles, los jueves y los viernes. 

Taberna A Mina 

Según Google, el ticket medio de esta taberna no supera los 20 euros y muchos usuarios destacan la tosta de pulpo con queso de tetilla. Al igual que la opción anterior, aparece en la Guía Repsol. "Una taberna histórica, de 1953, a las puertas del Casco Vello reconvertida en vermutería actual siempre animada. También ofrece raciones para acompañar y cócteles para seguir la fiesta", indica la guía.

Mesón Churrasco O Rincón

Este restaurante tiene a su disposición diferentes menús del día. Algunos cuestan 13 euros. Sus especialidades son la cocina gallega y peruana. En su página web, también destacan "el churrasco a la parrilla, el bacalao al estilo de la casa y la carne ó caldeiro" como platos estrella de la carta. 

Canal Noticias : Cinco muertos y 87 desaparecidos tras incendiarse un barco de pasajeros en Filipinas

  Noticias20M


Cinco personas han muerto y 87 continúan desaparecidas tras incendiarse un barco de pasajeros cerca de la isla de Coron, uno de los principales destinos turísticos del oeste de Filipinas, según han informado este jueves los guardacostas.

La embarcación, que transportaba a 134 pasajeros y tripulantes, se incendió durante la noche del miércoles cuando navegaba cerca de la costa de Coron, en la provincia de Palawan. Hasta el momento, 42 personas han sido rescatadas.

Los datos del portal de monitoreo marítimo MarineTraffic señalan que el ferri, con el nombre de 'M/V June Aster', había zarpado la noche del martes desde Manila.

"Las operaciones de búsqueda y rescate continúan", indicó en Facebook la Guardia Costera de Filipinas en su última actualización.

En un vídeo compartido por los guardacostas en la citada red social se aprecia la embarcación completamente envuelta en llamas.

La portavoz de la guardia costera Noemi Cayabyab advirtió que las cifras de desaparecidos y fallecidos son preliminares y que "pueden cambiar a medida que continúan las operaciones de búsqueda y rescate", en declaraciones a la emisora local RMN.

Cayabyab precisó que los intentos por sofocar las llamas continuaban en la madrugada del jueves.

Los accidentes marítimos en Filipinas se cobran cada año decenas de vidas, la mayoría en naufragios causados por el mal tiempo, el incumplimiento de las normas de seguridad, el defectuoso mantenimiento de los equipos o la sobrecarga.

En enero, 66 personas perdieron la vida por el hundimiento de un ferri que transportaba más de 350 pasajeros y se dirigía a la isla de Jolo, situada en la región meridional de Mindanao.

El suceso más grave en la historia moderna de la navegación comercial sucedió en Filipinas en 1987, cuando el transbordador Doña Paz zozobró en aguas de Leyte tras colisionar con un petrolero y murieron 4.341 personas.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Canal Gastronomia : ¿Tortilla, paella o jamón? El CIS revela el plato típico favorito de cada comunidad autónoma

 Gastronomia20M

Platos típicos por Comunidad Autónoma.

Pocos placeres generan tanto consenso en España como sentarse a la mesa y disfrutar de una buena comida. La enorme variedad de recetas, productos y tradiciones culinarias convierte a la gastronomía en uno de los grandes tesoros culturales de nuestro país. Cada región aporta sus propios sabores y especialidades, dando forma a un recetario tan diverso como su geografía. En este sentido, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha intentado dar respuesta a cuáles son los platos que más identifican a los españoles. 

El informe, que se ha realizado en julio con una muestra de 6.029 entrevistas, ofrece una radiografía de la relación de los españoles con la gastronomía. Entre sus preguntas, el estudio recoge cuáles son, en opinión de los ciudadanos, los platos tradicionales que mejor representan a cada comunidad autónoma. Pero la encuesta también entra en uno de los debates culinarios más recurrentes del país: la tortilla de patatas. El CIS analiza las preferencias de los españoles y pone sobre la mesa cuestiones que suelen generar división, como, por ejemplo, si debe llevar cebolla o no y si se prefiere más jugosa o bien cuajada.

La tortilla de patatas, el plato estrella de España

Según los datos publicados por el CIS, la tortilla de patatas se alza como "el plato español más típico y representativo de la gastronomía española". Esta elaboración de huevo, cebolla (o no) y patata se impone con un 62,7% de votos totales. En segundo lugar se queda la paella (61,1%) y en tercer lugar el jamón ibérico (42,7%). 

¿Tortilla de patatas con o sin cebolla?: esto eligen los españoles, según el CIS
¿Tortilla de patatas con o sin cebolla?: esto eligen los españoles, según el CIS

El CIS también ha querido terminar con varios debates abiertos sobre la tortilla de patatas. En cuanto a utilizar cebolla en esta receta, un 71,2% de los encuestados opinan que sí debe incluirse, mientras que un 22% se declina por el no. Por otro lado, un 56,3% dice que tiene que dejarse poco hecha y un 27,2% sostiene que debe estar cuajada. 

Las recetas más representativas de cada comunidad

La encuesta del CIS no se limita a conocer las preparaciones tradicionales más elegidas por los españoles. También ha querido saber cuáles son los platos más típicos y representativos de cada comunidad autónoma. En Andalucía, por ejemplo, el pescaito frito (40%) se impone al gazpacho (34,6%) y al salmorejo (19,6%). Y en Aragón, el ternasco (84,4%) gana al cordero asado (4,1) o a las migas (7,3%). 

Estos son los platos que han elegido los encuestados por el CIS de cada una de las comunidades autónomas de nuestro país: 

  • Asturias. Fabada (81,4%)
  • Islas Baleares. Ensaimada (39,9%)
  • Islas Canarias. Papas arrugadas con mojo picón (59,2%)
  • Cantabria. Cocido montañés (77,0%)
  • Castilla-La Mancha. Queso manchego (26,5%)
  • Castilla y León. Lechazo asado (44,2%)
  • Cataluña. Pan con tomate (34,2%)
  • Comunidad Valenciana. Paella (78,2%)
  • Extremadura. Jamón (39,5%)
  • Galicia. Pulpo á feira (55,9%)
  • Comunidad de Madrid. Cocido madrileño (76,4%)
  • Murcia. Marinera (33,2%)
  • Navarra. Menestra de verduras (31,5%)
  • País Vasco. Bacalao al pil pil (29,7%)
  • La Rioja. Patatas a la riojana (59,1%)
  • Ceuta. Pescado (36,8%)
  • Melilla. Cucús (73,8%)

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Canal Curiosidades : Pescado de roca, azul, blanco o semigraso: diferencias y cómo descubrir su punto de frescura

 CanalCuriosidades 



La grasa es la que determina si un pescado se clasifica como blanco, semigraso o azul. Los primeros tienen un contenido de grasa inferior al 3%, mientras que los segundos presentan valores superiores al 5%. A medio camino se encuentran los semigrasos, con entre un 2% y un 5% de grasa. El pescado de roca, por su parte, no forma parte de una categoría nutricional, sino comercial, gastronómica y relacionada con el hábitat: especies que viven cerca de fondos rocosos y arrecifes. Los datos se recogen en la Guía de los principales pescados, moluscos y crustáceos comercializados en la Comunidad de Madrid.

"Los pescados blancos tienen más caché que el azul, que ahora está más de moda porque es de aprovechamiento. Por ejemplo, la sardina se puede preparar de diferentes formas: asada, marinada o curada. Siempre se ha considerado un pescado de batalla", afirma Manuel Otero, propietario de la empresa de distribución de pescados y mariscos O Percebeiro, con sede en Marín (Pontevedra), quien apuntó al tamaño como elemento de distinción. "Los blancos, al ser grandes y poder filetearse, tienen otra aceptación", argumenta. En ese grupo se encuentran la merluza o pescadilla (Merluccius merluccius); el rape (Lophius spp.), tanto el blanco (Lophius piscatorius) como el negro (Lophius budegassa); el lenguado europeo (Solea solea); la acedía (Dicologlossa cuneata); el gallo (Lepidorhombus spp.); la lenguadina (Limanda limanda); el rodaballo (Psetta maxima) y el bacalao (Gadus morhua). "Son pescados que nadan menos y, por eso, acumulan menos grasa. Se encuentran en el mercado durante todo el año", afirma Javier Botana, pescadero de Pescaderías Coruñesas, dedicada a la venta de pescado y marisco desde 1911.

¿Cómo se distingue la frescura de un pescado? Hay signos comunes, como una piel de pigmentación viva y tornasolada, sin decoloraciones; una mucosidad cutánea acuosa y transparente; ojos abombados, brillantes y con pupilas negras o azuladas; y branquias o agallas de color vivo y sin mucosidad. En el pescado eviscerado, el peritoneo (la membrana que recubre la cavidad abdominal) debe ser liso, brillante y difícil de separar de la carne, que a su vez ha de mostrarse firme y elástica. Pero además, tanto en el pescado blanco como en el azul también puede apreciarse el paso del tiempo en los ojos: a medida que transcurren los días pierden su relieve convexo, así como brillo y transparencia. Las agallas, por su parte, pasan de un color rojo vivo a tonalidades rosadas o marrones, pierden consistencia y aumentan su mucosidad. "Los pescados blancos aguantan más porque suelen tener un tamaño mayor, y el tamaño influye en la vida útil. Cuanto más pequeño es el pescado, menos tiempo se mantiene fresco", señala Otero.

Los azules son la estrella del verano. “Son pescados migradores que nadan grandes distancias y necesitan una reserva de grasa que les aporta energía. Son nómadas: llegan cargados porque vienen a desovar”, detalla Botana. En este grupo se encuentran la sardina (Sardina pilchardus), el jurel (Trachurus trachurus), la caballa (Scomber scombrus), el boquerón o anchoa (Engraulis encrasicolus), el atún rojo (Thunnus thynnus), el patudo o atún de ojo grande (Thunnus obesus), el bonito (Sarda sarda), el bonito del Norte (Thunnus alalunga), la palometa o japuta (Brama brama), el pez espada o emperador (Xiphias gladius) y el salmón (Salmo salar). “Son de los pescados más interesantes, sobre todo el bonito y el bocarte del Cantábrico, porque se pueden preparar de diferentes formas en la cocina. El rey tiene la carne blanca, pero la grasa de un azul. Por ello, siempre hay que servirlo en raciones pequeñas por la cantidad de grasa que tiene. Puede hacer que la gente lo odie”, explica José Viejo, cocinero y propietario del restaurante La Huertona, en Ribadesella (Asturias), conocido por trabajar con un producto de primera y por la precisión en los puntos de cocción y las técnicas aplicadas al pescado.

Reconoce que uno de los pescados semigrasos más interesantes es el salmonete (Mullus spp.), del que existen dos especies muy similares: el de roca, el más apreciado por su color vivo y por tener “un sabor más a crustáceo”, según Viejo; y el de fango, que “es más oscuro porque coge el color del hábitat, pero creo que es más sabroso porque, al igual que la almeja oscura, ha comido más plancton y tiene un sabor más intenso”, apunta Otero. Además del salmonete, entre los pescados semigrasos figuran la palometa roja, virrey o rey (Beryx decadactylus), la lubina o róbalo (Dicentrarchus labrax), la dorada (Sparus aurata), el congrio (Conger conger) y el besugo (Pagellus bogaraveo). También suelen incluirse en este grupo especies como el mero (Epinephelus marginatus) o el cabracho (Scorpaena scrofa).

Para Javier Botana es importante, además de conocer las características de los pescados, respetar la temporalidad. Por eso, apunta que la mejor época para tomar besugo es en invierno. “Hay pescados blancos durante todo el año, tal vez sean los de sabor suave, por eso gustan tanto a los niños”, agrega este experto, que pone énfasis en el sabor de los pescados de roca, muchos de ellos semigrasos, como el cabracho, el mero, el besugo, el sargo (Diplodus sargus), la urta (Pagrus auriga), el San Pedro (Zeus faber), el congrio o la gallineta (Helicolenus dactylopterus). Son estos, junto con los azules “los que más rock and roll tienen”.

Canal Curiosidades : El deshielo glaciar aumenta el riesgo de desastres en la montaña

  CanalCuriosidades



El calentamiento del planeta se acelera y está provocando que los glaciares pierdan hielo a un ritmo cada vez mayor. También está alterando la estabilidad de algunas de las principales regiones montañosas del mundo y aumentando el riesgo de desprendimientos, avalanchas, inundaciones repentinas y otros fenómenos extremos. 

El reciente desastre que han vivido en la región de Nepal y el Tíbet vuelve a mostrar hasta qué punto, los cambios que se están produciendo en la criosfera pueden tener consecuencias directas sobre las poblaciones que viven en estas zonas.

La criosfera comprende todas las regiones del planeta en las que el agua permanece congelada durante periodos prolongados, incluidos glaciares, nieve, hielo marino y permafrost. Es uno de los componentes del sistema climático más sensibles al aumento de las temperaturas y está experimentando cambios cada vez más rápidos, algunos de ellos prácticamente irreversibles durante siglos.

Un problema creciente en muchos rincones del planeta

Los primeros estudios sobre la inundación repentina ocurrida en el Tíbet y Nepal apuntan a que el episodio pudo comenzar con el colapso de un glaciar. Posteriormente, se sumaron desprendimientos de roca y grandes cantidades de sedimentos y escombros.

Los expertos llevan tiempo anunciando que el calentamiento que se registra en muchas regiones está modificando rápidamente las condiciones físicas de las regiones de alta montaña. Cuando desaparece el hielo que durante décadas o siglos ha contribuido a estabilizar determinadas laderas, algunas zonas pueden hacerse más vulnerables a desprendimientos. 

Al mismo tiempo, el r etroceso de los glaciares favorece la formación y expansión de lagos glaciares capaces de acumular enormes cantidades de agua.

Si las barreras naturales que contienen estos lagos se rompen, el agua puede descender violentamente por los valles, arrastrando rocas, barro y sedimentos. Se producen entonces fenómenos en cascada en los que el colapso inicial de hielo o roca puede desencadenar posteriormente inundaciones, avalanchas y corrimientos de tierra.

Un manto de hielo cada vez más inestable

Suben las temperaturas y, como consecuencia, aumenta rápidamente la inestabilidad de glaciares, laderas y lagos glaciares. Sus consecuencias pueden extenderse mucho más allá de las propias montañas, afectando al suministro de agua, los ecosistemas, la agricultura, las infraestructuras y las comunidades que dependen de los ríos alimentados por el deshielo.

En diferentes regiones donde se extienden las grandes cordilleras del planeta, los glaciares actúan como gigantescas reservas naturales de agua. Durante los meses más cálidos van liberando progresivamente parte del agua almacenada. Al desaparecer, pueden producir inicialmente un aumento del caudal debido al mayor deshielo. Pero si miramos a largo plazo, sucede lo contrario, cuanto menor es el glaciar, menor es también la reserva de agua disponible.

Por eso el calentamiento puede aumentar tanto el riesgo de inundaciones como el de sequías. Durante determinados periodos puede existir demasiada agua procedente del deshielo y, años después, aparecer un déficit cuando una parte importante de esa reserva de hielo haya desaparecido.

Un buen número de glaciares ya están condenados a desaparecer

De los cambios que estamos observando, preocupa sobre todo la enorme inercia del sistema climático. Una parte del futuro deshielo ya resulta inevitable debido al calentamiento provocado por las emisiones acumuladas de gases de efecto invernadero durante las últimas décadas.

Aunque mañana las emisiones disminuyeran rápidamente, numerosos glaciares continuarían retrocediendo. Sin embargo, la magnitud final de esa pérdida dependerá enormemente de cuánto siga aumentando la temperatura del planeta. 

De ahí la importancia de frenar el calentamiento global por debajo de 1,5 °C. Con ello se podría reducir aproximadamente a la mitad la pérdida de hielo glaciar respecto a un escenario que contemple 2,7 °C de calentamiento. 

Cada décima de grado cuenta. Cuanto mayor sea el calentamiento, mayor será la cantidad de hielo que desaparecerá y más importantes serán las alteraciones de los sistemas hidrológicos y los riesgos asociados a la transformación de las regiones montañosas.

Adaptación a cordilleras cambiantes

Para conseguir que la criosfera poco a poco vuelva a un estado más cercano al equilibrio, es fundamental reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. También será necesario adaptarse a cambios que ya están en marcha, y para ello hay que mejorar la vigilancia de glaciares y lagos glaciares.  

También es necesario utilizar satélites con mayor frecuencia y sensores en la superficie que detecten movimientos del terreno. Con todos esos datos se pueden desarrollar sistemas de alerta temprana. Una herramienta cada vez más necesaria que permite avisar rápidamente a las poblaciones situadas en las zonas de mayor riesgo.

Una vez realizados estudios detallados de las zonas potencialmente más afectadas por el deshielo, se pueden elaborar mapas de riesgo. También será necesario reconsiderar dónde y cómo se construyen carreteras, presas, instalaciones turísticas y otras infraestructuras en las regiones de alta montaña.

Los glaciares que antaño eran elementos casi estáticos del paisaje de alta montaña, están respondiendo rápidamente al calentamiento global. Se han convertido en elementos especialmente dinámicos de las montañas más emblemáticas del planeta.

El problema es que, a medida que cambian, no solo cambia el paisaje, sino que también hace que las montañas sean más inestables.  Cada vez es más habitual que se registren inundaciones repentinas, desprendimientos, avalanchas, sequías y problemas de abastecimiento de agua. Es parte de un nuevo escenario al que muchas regiones tendrán que adaptarse durante las próximas décadas.

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