domingo, 5 de abril de 2026

Canal Gastronomía : Los cocineros expertos coinciden: "Para un buen bacalao con garbanzos no se debe empezar por el pescado, sino por un buen remojo”

 Metropoli 

El potaje de garbanzos con bacalao es uno de los platos más habituales durante la Semana SantaSu origen está en la tradición de evitar la carne en estos días, lo que llevó a incorporar el pescado --especialmente el bacalao-- como fuente de proteína.

A pesar de ser una receta popular, su preparación tiene más técnica de la que parece. Cocineros como José Andrés y Dani García coinciden en que no hay atajos si se quiere un buen resultado.

El error más común: empezar por el pescado

Aunque el bacalao es uno de los ingredientes principales, los expertos insisten en que el punto de partida no es el pescado, sino el garbanzo.

El primer paso clave es el remojo. Debe hacerse durante horas, con suficiente agua para que la legumbre se hidrate de forma uniforme. Este proceso influye directamente en la textura final: un garbanzo mal hidratado no se cuece bien y arruina el conjunto del plato.

Además, recomiendan iniciar la cocción con agua caliente y mantener un hervor suave y constante para evitar que el grano se rompa o se endurezca.

El sofrito, la base del sabor

Si hay un punto en el que coinciden los chefs es en la importancia del sofrito. Aquí empieza realmente el potaje.

La combinación clásica incluye cebolla, ajo y laurel, cocinados a fuego lento hasta que la cebolla queda bien pochada y ligeramente caramelizada. Este paso aporta profundidad y aroma al guiso.

Algunos cocineros añaden pimiento, tomate o pimentón, siempre con cuidado para que no se quemen. El objetivo es conseguir una base intensa sobre la que construir el resto del plato.

El papel del bacalao en el potaje

El bacalao, habitual en la cocina de Cuaresma, debe tratarse con cuidado. Si es salado, el desalado previo es fundamental, con cambios de agua y tiempo suficiente para ajustar el punto de sal.

Los expertos recomiendan añadirlo al final de la cocción, en los últimos 5 o 10 minutos. De esta forma se evita que se deshaga o quede seco. El calor del propio guiso es suficiente para integrarlo sin perder textura.

Más allá de la receta básica, hay varios detalles que marcan la diferencia:

  • Espesar el caldo con un “majao” de pan frito, ajo o incluso almendras.
  • Sofreír bien los ingredientes hasta que estén caramelizados, sin prisas.
  • Ajustar la sal al final, especialmente si se utiliza bacalao desalado.
  • Añadir un toque de acidez suave, como un poco de tomate, para equilibrar sabores.
  • Preparar el potaje con antelación: reposado, gana sabor y textura.

Un guiso sencillo que exige técnica

El potaje de garbanzos con bacalao es un ejemplo claro de cocina tradicional donde el proceso importa tanto como los ingredientes.

Lejos de complicaciones, la clave está en respetar los tiempos: buen remojo, cocción lenta, sofrito cuidado y un bacalao añadido en el momento justo. Una forma de cocinar que sigue vigente, especialmente en estas fechas, y que mantiene el protagonismo de uno de los platos más representativos de la Semana Santa.


Canal Noticias : El primer barco museo del mundo con 47 metros de eslora está en Barcelona: cómo visitarlo gratis (por tiempo limitado) 

 Metropoli

Barcelona acoge durante unos días una propuesta cultural poco habitual: el primer barco museo del mundo. Se trata del catamarán del festival Art Explora, que ha hecho parada en el Port Vell.

Este barco, de 47 metros de eslora, no transporta mercancías ni pasajeros al uso. Su función es cultural: alberga exposiciones, instalaciones inmersivas y actividades abiertas al público

La estancia es temporal. El festival se puede visitar hasta el 6 de abril, lo que limita la oportunidad a unos pocos días.

Cómo visitarlo gratis

El acceso al barco museo y a las actividades del festival es gratuito. Aun así, la organización recomienda reservar previamente una franja horaria para asegurar la entrada, ya que el aforo es limitado.

El horario es amplio, de 10:00 a 22:00 horas, lo que permite adaptar la visita tanto por la mañana como por la tarde.

El espacio principal se encuentra en el Moll de Barcelona Nord, dentro del entorno del Port Vell, donde también se instalan varios pabellones en tierra firme.


Buque insignia del festival Art Explora en el Port Vell Art Explora

Un espacio expositivo sobre el mar

El barco forma parte de una iniciativa itinerante que recorre el Mediterráneo con propuestas artísticas contemporáneas. En su interior se puede visitar una exposición inmersiva desarrollada en colaboración con el Museo del Louvre, centrada en figuras femeninas de distintas civilizaciones mediterráneas.

La experiencia combina proyecciones, sonido y tecnología digital para crear un recorrido sensorial dentro del propio barco.

Pabellones y exposiciones en el muelle

La actividad no se limita al catamarán. En el puerto se han instalado varios espacios adicionales con exposiciones y propuestas culturales.

Entre ellas destaca una muestra vinculada al Mediterráneo y su historia, que cuenta con la colaboración del Museo de Arqueología de Cataluña. Este enfoque conecta el contenido internacional del festival con el contexto local.

Conciertos, talleres y actividades

Además de las exposiciones, el festival incluye una programación paralela con conciertos, sesiones de DJs y talleres.

Buque insignia del festival Art Explora en el Port Vell Art Explora

Una de las actividades más llamativas son los talleres de escucha subacuática, donde se pueden oír sonidos del fondo marino mediante dispositivos específicos. También participan colectivos locales como Jokkoo en la parte musical.

Una oportunidad limitada en el Port Vell

La llegada de este barco museo forma parte de una estrategia para abrir el puerto a nuevos usos culturales y ciudadanos.

Durante estos días, el Port Vell se convierte en un espacio de actividades más allá del tránsito habitual de turistas y embarcaciones.

El carácter temporal del evento hace que la visita tenga un margen reducido. Tras su paso por Barcelona, el barco continuará su recorrido por otros puntos del Mediterráneo.

Canal Noticias : Los FGC preparan un gran corte en agosto: sin servicio entre Gràcia y Sarrià durante 13 días

 Metropoli 


Barcelona afrontará este verano un corte importante en el transporte público que afectará principalmente a la zona alta de la ciudad y a los municipios del Vallès Occidental. Los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) interrumpirán el servicio entre las estaciones de Gràcia Sarrià del 11 al 23 de agosto debido a trabajos de renovación integral de la vía.

Para reducir el impacto sobre los usuarios de los ferrocarriles durante esos 13 días, la compañía ha sacado a licitación el servicio de autobuses para sustituir la circulación ferroviaria en el tramo afectado, tanto en sentido ascendente como descendente, por valor de 640.000 euros sin IVA.

Renovación de la vía

Según consta en el informe de necesidad, los trabajos incluirán la renovación de la vía entre las estaciones de Gràcia y Muntaner, así como la reforma de las diagonales 1-3 y 5-7 del tramo de Muntaner a La Bonanova.

Durante las obras, se deberá interrumpir completamente el tráfico de trenes por motivos técnicos, de seguridad y de operatividad.

Estación de FGC de Gràcia, en Barcelona FGC

Además, servirán para garantizar la funcionalidad, fiabilidad y durabilidad de la infraestructura ferroviaria, así como para reducir el riesgo de incidencias futuras.

Un autobús por ferrocarril programado

Para garantizar la movilidad de los usuarios habituales, el servicio sustitutorio de autobuses dará continuidad a los desplazamientos de las líneas L6, S1, S2, S5, S6 y S7 en todas las estaciones afectadas.

Los vehículos deberán tener una capacidad de entre 50 y 110 plazas, incluyendo asientos reservados para personas con movilidad reducida (PMR).

Asimismo, se intentará establecer un autobús mínimo por cada tren programado e idealmente, empezarán y finalizarán al mismo horario que los FGC.

También será necesario asegurar la disponibilidad de los buses en las estaciones de cabecera del recorrido para asegurar la conexión con el servicio ferroviario.

De esta forma, a la llegada de cada tren estará esperando el servicio necesario para absorber la demanda.


Canal Curiosidades : Un estudio asegura que microbios podrían viajar de Marte a la Tierra vivos

 Curiosidades

Dentro del mundo de la astronomía, existe una teoría recurrente: que la vida en la Tierra pudo tener su origen en otro lugar. Concretamente, muchas miradas se centran en Marte. Esta idea, que científicamente responde al nombre de panspermia, no es ni mucho menos nueva. Sin embargo, un nuevo estudio pone de manifiesto que tampoco es tan descabellada como algunos piensan.

Lo que básicamente han expuesto los científicos es que microbios extremadamente resistentes tendrían la capacidad de viajar del planeta rojo al nuestro. Y de llegar vivos. Por supuesto, no es que el descubrimiento llevado a cabo en un laboratorio confirme nada, y menos aún el origen de la vida en el sistema solar, pero desde luego, es llamativo.

¿Microbios marcianos rumbo a la Tierra?

La posibilidad de que microorganismos pudiesen sobrevivir a impactos de asteroides en Marte y viajar por el espacio hasta alcanzar otros planetas, incluida la Tierra, siempre se ha contemplado. A veces suena con más fuerza, otras con menos, y acostumbra a dividir a los expertos. Algunos lo ven factible, y otros menos. La mayoría, se encoge de brazos. Pero ahora un estudio ha vuelto a resucitar el tema.

Como explica SciTechDaily, el experimento se ha centrado en uno de los momentos más violentos que puede experimentar cualquier tipo de planeta: el impacto de un asteroide. Si un objeto de gran tamaño chocara contra la superficie de Marte, liberaría una enorme cantidad de energía capaz de expulsar fragmentos de roca al espacio. De hecho, se sabe que ha pasado, y hay meteoritos aquí que lo demuestran.

La pregunta del millón, en cambio, sería otra: ¿podrían esos fragmentos de roca transportar vida, aunque fuese en forma de microbios? Para investigarlo, los investigadores recrearon en el laboratorio las condiciones extremas que se producirían durante un impacto. Utilizando presiones altísimas, comparables a las generadas en una colisión cósmica, sometieron a prueba a microorganismos resistentes.

¿Y qué han descubierto después de todo eso? Una proporción significativa de estos microorganismos logró sobrevivir a las simulaciones de impacto. Entre ellas la llamada Deinococcus radiodurans, una bacteria más o menos famosa por su capacidad para sobrevivir a niveles extremos de radiación, desecación y otras condiciones hostiles. Ya se ha usado en otros experimentos.

Un duro camino interplanetario

Así pues, se confirma que, si estuviesen protegidos dentro de la roca, algunos microbios podrían haber sobrevivido al impacto de un asteroide en Marte y seguir vivos en su expulsión al espacio. Sin embargo, eso no quiere decir que luego tuviesen un camino de rosas. Tendrían que enfrentarse a radiación cósmica y temperaturas extremas. Probablemente, durante millones de años de viaje.

Con todo, hay que recodar que hace miles de millones de años, Marte era supuestamente un planeta mucho más cálido y húmedo que en la actualidad, con condiciones potencialmente favorables para la vida. Así que no se puede descartar nada a nivel científico. Ni tan siquiera que la vida se originara allí y luego viajara a la Tierra. ¿Difícil? Sí. ¿Imposible? Ahora parece más claro que no.

sábado, 4 de abril de 2026

Canal Curiosidades : Científicos alertan: la lluvia llega a la Antártida y va a dejar de ser como la conocíamos

  ecoticias

Montañas cubiertas de hielo en la Península Antártica afectadas por el aumento de temperaturas y la lluvia.

¿Te imaginas abrir el paraguas en la Antártida? Allí lo normal sigue siendo la nieve, el viento y un sol que rebota en el hielo. Pero en la Península Antártica, la franja que apunta hacia Sudamérica, la lluvia empieza a aparecer con más frecuencia.

Un análisis reciente sobre esta región advierte de un giro clave. Con temperaturas más altas, una parte de la precipitación pasa de nieve a lluvia. Parece un matiz, pero cambia las reglas del juego para glaciares, hielo marino y fauna.

De nieve a lluvia, el cambio empieza por el termómetro

La Antártida es un desierto polar. En promedio recibe el equivalente a unos 150 milímetros de agua al año y casi todo llega en forma de nieve. Por eso la lluvia ha sido, durante décadas, una rareza ligada a la costa.

La Península, sin embargo, se calienta más rápido que el resto del continente. El estudio revisa escenarios de emisiones y concluye que habrá más días por encima de 0 ºC, sobre todo en verano. En el escenario de emisiones muy altas, los días sobre cero podrían pasar de unos 20 al año a cerca de 48 hacia finales de siglo.

Cuando llueve sobre hielo, la reacción en cadena es rápida

Nieve y lluvia no se llevan bien. Un manto blanco puede aguantar días, hasta que llega agua templada y se deshace en horas. En la Península Antártica, la lluvia aporta calor y además puede “lavar” la nieve reciente que alimenta y protege a los glaciares.

El agua también puede colarse hacia la base del hielo y actuar como lubricante, facilitando que el glaciar se deslice más deprisa hacia el mar. El resultado suele ser más pérdida de hielo y más desprendimiento de icebergs. 

En las plataformas de hielo flotantes el riesgo va por otro lado. El agua líquida puede acumularse en charcos, absorber más energía solar que la nieve y abrir grietas hacia abajo, debilitando la estructura. Este proceso se ha vinculado a colapsos como los de Larsen A y Larsen B a comienzos de los años 2000.

Episodios extremos y ríos atmosféricos que traen lluvia

Una parte del aire cálido y húmedo llega en forma de ríos atmosféricos, corredores estrechos que transportan mucha humedad y descargan de golpe cuando alcanzan el continente. Cuando coinciden calor y lluvia, la fusión superficial puede dispararse. El análisis recuerda un episodio de fusión récord en 2022 asociado a uno de estos eventos.

Hay más señales recientes. El trabajo menciona que en julio de 2023 se observó lluvia y temperaturas de hasta 2,7 ºC en el norte de la Península en pleno invierno. Y la Organización Meteorológica Mundial verificó en 2021 un máximo de 18,3 ºC medido el 6 de febrero de 2020 en la base argentina de Esperanza.

Pingüinos y kril, los grandes afectados del “agua líquida”

La lluvia puede inundar zonas de cría y empapar a los pollos de pingüino, cuyo plumón no es impermeable. En un lugar pensado para un “desierto frío”, un chaparrón a destiempo puede marcar la diferencia entre salir adelante o no.

A esto se suma el retroceso del hielo marino, que funciona como hábitat y como “colchón” frente al oleaje. En escenarios de emisiones altas, el estudio proyecta reducciones alrededor de la Península cercanas al 20% en invierno hacia finales de siglo. Menos hielo significa más calor absorbido por el océano y más presión sobre el kril, base alimentaria para muchas especies.

Los autores también esperan cambios de distribución. Las especies más dependientes del hielo, como el pingüino de Adelia o el barbijo, podrían perder terreno frente al pingüino papúa, más adaptable y ya en expansión hacia el sur.

Bases científicas y patrimonio, también en la línea de fuego

La logística antártica está diseñada para nieve, no para lluvia persistente. Si el agua se congela sobre pistas de aterrizaje o deja capas de hielo, los vuelos se paran y el trabajo científico se frena. Y sin datos, prever lo que viene se vuelve más difícil.

Además, la Península concentra buena parte de los “Historic Sites and Monuments” protegidos por el Sistema del Tratado Antártico, un listado que supera las 90 ubicaciones entre refugios y estructuras históricas. Más humedad y deshielo del permafrost aumentan el desgaste y obligan a mantener más y mejor en un lugar donde todo cuesta el doble.

Lo que está en juego no se queda en el polo

“Changes in the Antarctic do not stay in the Antarctic”, resume la glacióloga Bethan Davies, autora principal del trabajo. Si la región cambia, afecta al nivel del mar y a la forma en la que se reparte el calor en los océanos.




Canal Curiosidades : La NASA ya ha puesto fecha para el inicio del final de la Tierra y no va a ser por un asteroide: el Sol no para de calentarse y va a ser el culpable

ecoticias.



Cuando pensamos en el final del planeta, imaginamos algo rápido y espectacular, un gran impacto o una explosión. La ciencia, sin embargo, también habla de finales silenciosos, de esos que avanzan a ritmo de eras geológicas.

Un estudio revisado por pares y divulgado por la NASA plantea un escenario así, la atmósfera podría dejar de ser rica en oxígeno en unos 1.000 millones de años y eso haría inviable la vida compleja tal y como la conocemos. ¿Qué significa esto en la práctica para nosotros hoy? Da perspectiva.

Qué se ha calculado exactamente

Los investigadores Kazumi Ozaki y Christopher T. Reinhard han estimado cuánto podría durar la “ventana” de una atmósfera oxigenada en la Tierra. Para ello usaron un modelo que combina clima y procesos biogeoquímicos y lo ejecutaron más de 400.000 veces.

La cifra clave es esta. La atmósfera mantendría niveles de oxígeno por encima del 1% del nivel actual durante unos 1,08 ± 0,14 mil millones de años, y después se produciría una desoxigenación rápida en términos geológicos. La NASA destaca que, en ese horizonte, el oxígeno podría caer a menos del 10% de la concentración actual.

Hay otro detalle importante sobre el orden de los cambios. El estudio sugiere que esta caída del O2 se desencadenaría antes de que la Tierra entre en un escenario de invernadero húmedo (cuando el aire se carga de vapor de agua y retiene más calor) y de pérdida intensa de agua.

El Sol más brillante y el efecto dominó del CO2

El “motor” de este cambio no es un choque cósmico, sino la evolución normal de una estrella como el Sol. A escala geológica, el Sol va aumentando su luminosidad de forma lenta pero constante, y eso empuja a la Tierra hacia un planeta más cálido.

Aquí entra un detalle que suele sorprender. Los autores explican que el sistema tendería a una biosfera limitada por CO2 (con tan poco “alimento” para la fotosíntesis que plantas y algas rendirían peor), y eso terminaría reduciendo la fabricación natural de oxígeno.

Dicho de forma cotidiana, la Tierra se quedaría sin “fábricas” suficientes de oxígeno antes de quedarse sin océanos. No es poca cosa.

Qué pasaría cuando el oxígeno caiga

En este escenario, el oxígeno no desaparece de un día para otro, pero el salto final hacia un estado pobre en oxígeno sería rápido comparado con los ritmos de millones de años. Y eso se nota.

Según el comunicado del equipo, la atmósfera tras esa gran desoxigenación tendría más metano, poco CO2 y sin capa de ozono. Ozaki lo resume así «The atmosphere after the great deoxygenation is characterized by an elevated methane, low-levels of CO2, and no ozone layer».

Para cualquier organismo que necesite oxígeno, la cuenta está clara. Plantas, animales y la inmensa mayoría de seres pluricelulares quedarían fuera del tablero, mucho antes de que el Sol entre en su fase de gigante roja.

Por qué esto no es lo mismo que el calentamiento global actual

Llegados a este punto conviene separar dos historias. El calentamiento que describe este estudio juega en la liga de los cientos de millones de años y está impulsado por la evolución natural del Sol.

La crisis climática actual se mide en décadas y tiene otra causa. NASA recuerda que el Sol influye en el clima, pero no explica el calentamiento de las últimas décadas, demasiado rápido y grande para atribuirlo a la actividad solar.

El IPCC también lo cuantifica. En el balance desde la era preindustrial hasta 2010 a 2019, los factores naturales aportan un cambio pequeño, mientras que el calentamiento atribuible a la actividad humana domina.

La pista que deja para encontrar vida en otros mundos

Esta investigación no solo habla del futuro de la Tierra, también toca un tema clave en astronomía. El oxígeno y el ozono se usan como señales potentes cuando intentamos detectar vida en exoplanetas.

El problema es la ventana de tiempo. Si un planeta puede ser habitable durante miles de millones de años pero solo mantiene oxígeno alto durante una fracción (el estudio sugiere del 20% al 30% de su historia como mundo habitado), podríamos estar mirando planetas vivos en el momento equivocado.

Por eso los científicos piden ampliar el “catálogo” de señales. La idea es no depender solo del O2 cuando se estudian atmósferas con poco oxígeno o incluso sin oxígeno.

Lo que conviene tener en cuenta hoy

Nada de esto cambia las prioridades inmediatas en la Tierra, porque no estamos ante una amenaza para nuestra generación. Pero sí da perspectiva sobre lo frágil que puede ser el equilibrio que sostiene un planeta habitable.

La idea de fondo es simple. La habitabilidad no es un interruptor que se apaga de golpe, es un proceso, y depende de cadenas de equilibrio que a veces parecen invisibles, como el ciclo del carbono y el papel de la fotosíntesis. Y en esa cadena, la biosfera mantiene el oxígeno alto.



Canal Curiosidades : Antípodas: científicos abren una cápsula del tiempo de un millón de años

 Curiosidades

Durante décadas, estudiar el pasado remoto ha sido como intentar reconstruir un libro del que faltan casi todas las páginas. Los restos se degradan, el ADN se fragmenta y los ecosistemas desaparecen sin dejar un registro completo. Pero, en ocasiones muy raras, la naturaleza hace algo distinto: conserva.

Eso es lo que acaba de ocurrir con el hallazgo de una cápsula del tiempo natural de casi un millón de años de antigüedad, preservada en el interior de una cueva en Nueva Zelanda. No es una cápsula construida por humanos, sino un entorno que ha permanecido aislado, protegido de la luz, el oxígeno y las alteraciones externas durante cientos de miles de años.

Y ese aislamiento lo cambia todo porque, en lugar de restos dispersos, un equipo de científicos de la Universidad de Flinders ha podido analizar un conjunto coherente de evidencias que funcionan como una instantánea del pasado. Un ecosistema antiguo que no ha sido reconstruido a partir de fragmentos, sino observado de forma mucho más directa.

Para entender la magnitud del hallazgo, conviene situarse en ese momento. Hace cerca de un millón de años, el planeta atravesaba ciclos glaciares e interglaciares, con cambios climáticos que transformaban lentamente los paisajes. Los humanos modernos aún no existían, y muchas de las especies que habitaban la Tierra eran distintas a las actuales o antecesoras de ellas. Es, en cierto modo, un mundo anterior al nuestro.

Uno de los grandes desafíos para estudiar este tipo de restos ha sido siempre el ADN. Con el paso del tiempo, el material genético se degrada hasta volverse prácticamente irreconstruible. Por eso, durante años, parecía imposible obtener información fiable de muestras tan antiguas.

Sin embargo, las nuevas técnicas genéticas han cambiado ese límite. Métodos avanzados permiten recuperar fragmentos diminutos de ADN y recomponerlos, separándolos incluso de la contaminación acumulada durante milenios. Lo que antes era ruido, ahora empieza a convertirse en información útil. Y esa información no solo permite identificar especies, permite entender relaciones.

Los responsables del avance, liderados por Trevor Worthy, han desenterrado restos de fauna antigua en una cueva cerca de Waitomo, en la Isla Norte de Aotearoa. Es la primera vez que se encuentra un gran número de fósiles de millones de años, incluyendo un ancestro del gran loro no volador Kākāpō.

Esto indica que la fauna antigua de Nueva Zelanda se vio significativamente afectada por cambios climáticos catastróficos y erupciones volcánicas, lo que provocó extinciones frecuentes y reemplazos de especies mucho antes de la llegada de los humanos, según los análisis publicados en Alcheringa: An Australasian Journal of Palaeontology.

“Se trata de una avifauna recientemente identificada en Nueva Zelanda, que fue reemplazada por la que los humanos encontraron un millón de años después – explica Worthy -. Este extraordinario hallazgo nos lleva a concluir que nuestros bosques antiguos fueron el hogar de un grupo diverso de aves que no sobrevivieron al siguiente millón de años”.

El hallazgo también aporta una perspectiva distinta sobre el cambio. Ese ecosistema no desapareció de forma abrupta, sino que forma parte de un proceso largo y continuo de transformación. Las especies evolucionan, los entornos cambian y, con el tiempo, surgen nuevas formas de vida mientras otras se extinguen. En algún punto de esa transición, mucho después, apareceríamos nosotros. Los resultados sugieren que entre el 33 % y el 50 % de las especies se extinguieron durante el millón de años previos a la llegada de los humanos a Aotearoa.

“Estas extinciones fueron provocadas por cambios climáticos relativamente rápidos y erupciones volcánicas catastróficas – concluye Paul Scofield, coautor del estudio -. Gracias a nuestras excavaciones en St Bathans, en Central Otago, a lo largo de muchos años, tenemos una imagen de la vida en Aotearoa entre 20 y 16 millones de años atrás. Estos nuevos hallazgos arrojan luz sobre el periodo de 15 millones de años comprendido entre entonces y hace un millón de años, un periodo prácticamente ausente del registro fósil de Nueva Zelanda. No se trataba de un capítulo perdido en la historia antigua de Nueva Zelanda, sino de un volumen entero que faltaba”.

Canal Curiosidades : El cinturón verde del planeta se mueve y preocupa a los científicos: la vegetación terrestre acelera su migración hacia el noreste

  Curiosidades



El cinturón verde del planeta está en movimiento y la vegetación terrestre acelera su migración hacia el noreste de forma sostenida desde hace décadas. Así lo confirma un estudio publicado en la revista PNAS y liderado por la Universidad de Leipzig y el Centro Alemán para la Investigación Integrativa de la Biodiversidad (iDiv), con la colaboración de la Universidad de Valencia y otras instituciones internacionales. La investigación introduce un nuevo método capaz de rastrear el pulso de la biosfera a escala global.

El punto de partida conceptual es tan intuitivo como poderoso: los investigadores calcularon el «centro de masa» del verdor de la Tierra, es decir, el punto en el que quedaría equilibrado el planeta si cada fragmento de vegetación tuviese un peso proporcional a su densidad foliar. Rastreando el movimiento de ese punto a lo largo del tiempo, la ciencia dispone ahora de una brújula para medir cómo y a qué velocidad cambia el cinturón verde del planeta.

El latido de la biosfera

A partir de observaciones satelitales y datos de modelos climáticos que abarcan varias décadas, el equipo siguió el desplazamiento estacional de ese centro verde. En sincronía con las estaciones, la vegetación terrestre se mueve como una ola desde el hemisferio norte hacia el hemisferio sur y viceversa cada año, describiendo una oscilación constante y medible.

El análisis determinó que el centro verde alcanza su posición más septentrional a mediados de julio, en el Atlántico Norte, cerca de Islandia, y su punto más meridional frente a la costa de Liberia en marzo. «Básicamente, hemos comprimido la complejidad de la biosfera en un único latido en movimiento», afirmó el profesor Gustau Camps-Valls, de la Universitat de València, que contribuyó al diseño de la investigación y al desarrollo de la teoría subyacente.

Giro inesperado al este

Al cruzar décadas de datos, los científicos detectaron un doble desplazamiento que no estaba previsto en sus hipótesis de partida. Además del avance constante hacia el norte, confirmaron un claro movimiento hacia el este del cinturón verde, probablemente vinculado a focos de reverdecimiento especialmente pronunciados en India, China, Europa y Rusia.

«Fue una gran sorpresa para nosotros», reconoció el profesor Miguel Mahecha, autor principal del estudio. Las temporadas de crecimiento más largas y los inviernos más suaves en el hemisferio norte, que permiten que la vegetación terrestre se mantenga ligeramente más verde durante más tiempo, podrían estar impulsando este doble desplazamiento. El equipo subraya, no obstante, que es una hipótesis que debe seguir siendo investigada.

El CO₂ como motor

El estudio aporta nuevos datos sobre el reverdecimiento global, un fenómeno menos conocido del cambio global que describe el aumento general de la densidad de vegetación a escala mundial. El incremento de las concentraciones de CO₂ en la atmósfera actúa como fertilizante, potenciando la fotosíntesis y empujando el cinturón verde hacia regiones antes menos exuberantes, mientras que las temperaturas más altas alargan las temporadas de crecimiento en muchas zonas.

Contrariamente a lo esperado, el análisis no reveló un desplazamiento equivalente hacia el sur durante el verano austral, lo que subraya la asimetría entre hemisferios en la respuesta de la vegetación terrestre al cambio climático. Este hallazgo refuerza la idea de que el hemisferio norte concentra la mayor parte de la dinámica del verdor global en la actualidad.

Más allá del bosque

La metodología no se limita a rastrear el verdor. El mismo marco teórico puede adaptarse para seguir una «ola azul» en los océanos o una «ola roja» de anomalías térmicas, apuntando hacia una herramienta multidimensional para monitorizar el pulso del sistema terrestre en su conjunto. El seguimiento del cinturón verde conecta así múltiples vectores del cambio global: las interacciones entre clima y biosfera, los cambios de uso del suelo, la dinámica de los incendios, las sequías y la migración animal.

Por primera vez, la ciencia cuenta con una brújula capaz de medir con precisión cómo se reorganiza la superficie viva del planeta en un mundo que no deja de calentarse.



Canal Curiosidades : Por primera vez, científicos señalan cómo un virus marino habría empezado a causar daños oculares a humanos

 


Se conoce como Nodavirus de la Mortalidad Encubierta (CMNV) es un patógeno emergente de ARN, no clasificado formalmente dentro de Nodaviridae. Este virus causa la «enfermedad de mortalidad encubierta» (VCMD) en camarones de cultivo, principalmente de la especie Litopenaeus vannamei. Se caracteriza por provocar altas tasas de mortalidad silenciosa (sin signos clínicos claros al principio) y mionecrosis, una infección bacteriana grave y de rápida evolución que destruye el tejido muscular.

Lo preocupante del asunto es que decenas de personas en China habría comenzado a dar positivo en este nodavirus que era exclusivo en animales marinos. Tal como señala una investigación publicada en el portal científico New Scientist, se trata del primer caso documentado de un virus de origen marino que provoca enfermedad en humanos.

En concreto, los pacientes fueron diagnosticados con uveítis anterior viral hipertensiva ocular persistente (POH-VAU), una afección compleja de inflamación ocular. En este caso, el virus provoca la inflamación del iris, acompañada de un aumento de la presión intraocular (PIO) que no se resuelve fácilmente, requiriendo un manejo crónico o a largo plazo.

Los individuos que fueron observados –70 pacientes entre 2022 y 2025, incluidos científicos de la Academia China de Ciencias Pesqueras– mostraron síntomas con un enrojecimiento ocular constante, incomodidad en la zona y hasta momentos de visión borrosa.

Tal como destacó Edward Holmes, virólogo de la Universidad de Sídney, esta afección podría estar más extendida de lo que la gente se piensa. Sin embargo, ha llamado a la calma, destacando de que no hay pruebas claras de que se trate de una «epidemia».

Con el objetivo de estudiar cómo este virus puede afectar a organismos más complejos se han llevado a cabo ensayos con ratones de laboratorio. Al inyectarse el virus, los animales sufrieron alteraciones en la córnea, iris y retina, destacando cómo la afección puede transmitirse entre animales que comparten agua. Estas conclusiones fueron posible gracias al análisis de 523 animales acuáticos procedentes de Asia, América, Europa, África y la Antártida, revelando cómo el virus apareció en casi medio centenar de especies, incluidas algunas conocidas como gambas, cangrejos o pepinos de mar.

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 Desayuno tenedor



Vi, café en llet, cigalò baylis.
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Canal Noticias : Dispositiu policial al Poblenou per desallotjar un grup de persones d’un bloc d’habitatges

  Beteve

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Pese a la protesta de los sindicatos de vivienda, se han desalojado cinco viviendas sin incidentes ni detenidos.

El Sindicato de Vivienda de La Guingueta y el Besòs se ha movilizado este viernes por la tarde para intentar evitar el desalojo de varias personas en un bloque de la calle de Ramon Vilomara, en el barrio de El Poblenou. Según han explicado los Mossos d'Esquadra a betevé, esta intervención policial se ha activado por "un delito flagrante de ocupación ilegal" a raíz de la denuncia presentada por la propiedad. Una versión que contrasta con la del sindicato, que asegura que la propiedad hace tiempo que intenta vaciar el edificio para reformarlo y dividirlo en pisos más pequeños.

Una cincuentena de personas se han concentrado ante las puertas del edifico para impedir la actuación policial. Según fuentes policiales, en total se han desalojado cinco pisos de la finca, sin que se hayan producido detenciones ni incidentes.

desalojo pueblonou

Dos versiones de los hechos

Según explica el sindicato, este martes tres familias ocuparon algunos de los pisos del edificio como respuesta a la presión inmobiliaria y la negativa de la propiedad a renovar los contratos de alquiler de los inquilinos de otros pisos de la finca. Este viernes, afirman, los Mossos se han presentado a raíz de la alarma en una vivienda, que aseguran no ha sido ocupada. En las redes han hecho un llamamiento para que vecinos se acerquen al bloque para evitar que los hagan fuera.

La versión policial, sin embargo, difiere de la del sindicato. Fuentes de los Mossos indican que el edificio pertenece a una empresa que ha denunciado formalmente la ocupación de algunos pisos este viernes por la mañana. Por ello, señalan, los agentes se han desplazado para desalojar a las personas que han entrado. Insisten en que se trata de un delito flagrante.


Canal Gastronomía : Los cocineros expertos coinciden: "Para un buen bacalao con garbanzos no se debe empezar por el pescado, sino por un buen remojo”

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