lunes, 25 de mayo de 2026

Canal Curiosidades : Corea del Sur perfora un cráter de meteorito de hace 42.000 años y encuentra evidencias de vida antigua que no deberían estar ahí

 Canal Curiosidades

Corea del Sur ha abierto una nueva ventana al pasado terrestre al estudiar el cráter de Jeokjung-Chogye, donde un artículo publicado en Nature Communications Earth & Environment describe señales microbianas inesperadas bajo una estructura formada por un impacto de hace 42.000 años.

El hallazgo resulta llamativo porque el equipo dirigido por el geólogo Jaesoo Lim, del Instituto Coreano de Geociencia y Recursos Minerales, no solo analizó una antigua cicatriz de meteorito. Bajo el sector noroccidental del cráter aparecieron varios estromatolitos, estructuras minerales laminadas que se forman por la actividad de comunidades microbianas.

Un cráter convertido en lago

La cuenca de Jeokjung-Chogye, situada en Hapcheon, ya era conocida por su forma de cuenco dentro del paisaje coreano, aunque su origen como estructura de impacto se identificó de manera relativamente reciente. Estudios posteriores detectaron materiales meteoríticos mezclados con sedimentos terrestres y permitieron reconstruir cómo se produjo la colisión.

Según los investigadores, el impacto no habría dejado solo una depresión en el terreno. La energía liberada pudo fracturar y calentar la corteza, generando un sistema en el que el agua acumulada mantuvo durante miles de años un ambiente hidrotermal, parecido al de ciertas fuentes termales.

La pista de los estromatolitos

Los estromatolitos hallados miden entre 10 y 20 cm de diámetro y fueron sometidos a análisis mineralógicos. La presencia de europio, un elemento que aumenta mucho su solubilidad en fluidos hidrotermales calientes, apunta a que el antiguo lago del cráter tuvo una naturaleza marcada por procesos de calor residual.

Otros indicios refuerzan esa interpretación: los sedimentos contienen niveles elevados de calcio, calcita y azufre asociados a microorganismos capaces de vivir en ambientes cálidos. La datación por radiocarbono de una muestra sitúa la formación de estos estromatolitos entre hace unos 23.400 y 14.600 años.

Una pista sobre la vida primitiva

La importancia del descubrimiento va más allá de Corea del Sur. Jaesoo Lim señala que “esta es la primera evidencia completa que sugiere que los estromatolitos pudieron formarse en lagos hidrotermales creados por impactos de asteroides”. A su juicio, estos entornos “pudieron proporcionar condiciones favorables para ecosistemas microbianos tempranos”.

La hipótesis abre una lectura sugerente sobre la Tierra primitiva: durante los periodos de intenso bombardeo, los cráteres pudieron funcionar como refugios temporales para microbios y, quizá, como pequeños oasis de oxígeno. El trabajo también invita a revisar otros cráteres terrestres y a buscar señales similares en Marte, donde podrían conservarse restos enterrados de antiguos sistemas microbianos.

Canal Viajar : El pueblo con la piscina natural más espectacular cerca de Barcelona: agua cristalina y es ideal para una escapada del verano

  CanalViajar

Frente a las altas temperaturas, comienza a buscarse los mejores lugares para resguardarse del calor y disfrutar del buen tiempo.

Lejos de ir a las tradicionales playas que están abarrotadas, hay que buscar alternativas para combatir las altas temperaturas, desconectar e incluso darse un chapuzón.

Para ello, hay que poner rumbo a la montaña. A una hora y media de la ciudad condal, se encuentra uno de los rincones perfectos para hacer una escapada de un día y conocer una joya escondida.

Si vives cerca del área metropolitana de Barcelona y quieres una alternativa a la playa, existen otras opciones para refrescarte en las zonas de montaña, como por ejemplo en la riera de Merlés, concretamente en el tramo entre Santa María de Merlés y Borredà.

Piscina natural de la Riera de Merlés

Se encuentra entre Osona y el Berguedà y es otro pequeño paraíso natural, en el que podrás olvidarte del calor y del estrés de Barcelona. En la nueva comarca de El Lluçanès es donde se esconde esta riera de agua dulce cerca de la ciudad condal.

Caminar por la Riera de Merlés, en Santa María de Merlés, es un placer para todos los sentidos. Esta excursión de senderismo en plena naturaleza acaba en una zona de baño muy especial.

Un lugar de esos en los que estar en plena conexión con la naturaleza para poder afrontar unos días de vacaciones o de necesidad de ponerse en plena forma.

Gola de Les Heures es una de las piscinas naturales de la Riera de Merlés y destaca por su espectacular cascada, con una zona de baño amplia y agradable. Para poder disfrutar plenamente de ella, lo mejor es llevar siempre contigo protector solar y agua, así como un calzado adecuado para poder andar dentro del agua.

Un espacio natural único

Este Espacio Natural Protegido se sitúa en torno a la bonita riera de Merlès y se trata de un sistema fluvial de transición entre el Prepirineo y las cuencas y mesetas centrales.

El arroyo, que atraviesa el municipio de Santa María de Merlès, es uno de los últimos afluentes de la cuenca del Llobregat y representa uno de los sistemas fluviales mejor conservados.

Sus aguas gozan de un buen grado de calidad ecológica y el paso de este curso fluvial prepirenaico ha creado formas caprichosas, desfiladeros y pozas, con numerosas zonas aptas para el baño.

Además, por sus rutas puedes encontrar distintos restos de molinos y ermitas que conforman el patrimonio cultural más relevante del espacio.

En este se encuentran varias comunidades de vegetación de ambientes acuáticos y de ribera, y el conjunto de hábitats permite la presencia de una comunidad faunística de vertebrados especialmente rica y diversa.

Canal Noticias Salud : El problema de salud que los médicos empiezan a detectar cada vez más por culpa del abuso del teléfono móvil: "Es clave"

  CanalSalud


El teléfono móvil se ha convertido en un elemento imprescindible en nuestro día a día y es el objeto que más tenemos en las manos a lo largo del día. Pero este uso tan intenso y prolongado tiene sus contrapartidas en materia de salud.

El diario británico Daily Mail recoge este domingo en un reportaje que los médicos están viendo cada vez más casos en sus consultas de personas con el llamado síndrome del túnel carpiano.

Este problema de salud se produce cuando el tejido del interior de la muñeca se inflama y comprime un nervio, lo que puede causar síntomas debilitantes, como dolor, hormigueo, debilidad, entumecimiento y dificultad para agarrar objetos.

Según el Mail, las investigaciones sugieren que los casos están aumentando, y algunos estudios indican que las tasas podrían haber subido hasta un 25% en las últimas dos décadas.

El profesor Adam Taylor, experto en anatomía de la Universidad de Lancaster, afirma: "El síndrome del túnel carpiano es increíblemente común, y antes se creía que la profesión de la persona era el principal desencadenante, pero sabemos que los teléfonos móviles y otros dispositivos pueden ser un factor clave para muchas personas".

Esto se debe a que la forma en que sostenemos nuestros teléfonos puede ejercer una tensión antinatural sobre los tendones de la muñeca. "Creemos que usar el teléfono durante más de cuatro horas al día supone un riesgo para la salud", dice Taylor.

Piensa igual la doctora Ellie Cannon, médica de cabecera y columnista del Mail, que afirma que esta afección se encuentra entre las más comunes que ve en su consulta y se pregunta si "nuestra creciente obsesión por estar constantemente tecleando en nuestros teléfonos podría ser, en parte, la culpable".

Una revisión reciente de estudios publicada en marzo respalda la teoría. Los investigadores analizaron datos de 42 estudios con más de 67.000 personas y descubrieron que un mayor uso del teléfono móvil se asociaba a una mayor probabilidad de desarrollar síndrome del túnel carpiano.

Un estudio incluido en la revisión sostiene que las personas que usaban sus teléfonos con regularidad para enviar mensajes de texto tenían cuatro veces más probabilidades de desarrollar esta dolencia, mientras que usar el teléfono con ambas manos se asociaba a un riesgo siete veces mayor.

"Esto no significa que desarrollar el síndrome del túnel carpiano sea inevitable con el uso excesivo del teléfono. Pequeños cambios, como sujetar el teléfono recto en lugar de doblar la muñeca, pueden aliviar la presión", afirma el profesor Taylor.

Sin embargo, el uso del teléfono no es el único factor de riesgo; otros incluyen la obesidad, la diabetes y lesiones previas en la muñeca, así como la profesión del individuo afectado.

Los síntomas del síndrome del túnel carpiano suelen desarrollarse entre los 40 y los 65 años, y las mujeres tienen tres veces más probabilidades de ser diagnosticadas que los hombres.

"Las mujeres tienen el túnel carpiano más estrecho en la muñeca, lo que significa que son más propensas a padecer este síndrome. Además, el tejido conectivo tiende a inflamarse durante la menstruación, lo que aumenta el riesgo", añade el profesor Taylor.

"Sabemos que la ocupación del paciente también es un factor importante, ya sea trabajo manual, lo que implica que la muñeca se somete repetidamente a presión, o trabajo de oficina, donde es común teclear con una mala postura", añade el experto.

Canal Curiosidades : Australia rompe las reglas de la biología: dispara rayos láser contra tiburones para salvarles de la extinción

  CanalCuriosidades

Australia ha unido tecnología láser y biología marina para estudiar al tiburón lanza de nariz roma, una especie vulnerable cuya edad y trayectoria ambiental se analizan ahora con mayor precisión, según un artículo publicado en Marine Ecology Progress Series.

La idea parece sacada de la ciencia ficción: disparar un rayo láser contra una vértebra de tiburón para leer su historia. El trabajo, desarrollado por investigadores de la Universidad de Melbourne, busca resolver una cuestión decisiva para la conservación: saber cuántos años tienen estos tiburones y qué ambientes han atravesado durante su vida. Esa información puede cambiar la forma de proteger a una población muy escasa.

Un láser para leer vértebras

Hasta ahora, los biólogos calculaban la edad de algunos tiburones observando finas secciones de su columna, de forma similar a los anillos de un árbol. Cada banda circular solía interpretarse como un año, aunque ese criterio puede ser menos fiable en especies como Glyphis glyphis.

La nueva técnica combina escáneres de rayos X y ablación láser acoplada a espectrometría de masas con plasma inducido, conocida como LA-MC-ICP-MS. El láser transforma una diminuta parte de la vértebra en aerosol, que después se analiza para detectar su composición química.

Ese rastro elemental funciona como una huella del entorno. El estroncio, por ejemplo, queda incorporado a las vértebras durante el crecimiento del animal y varía según los niveles presentes en el agua. Al comparar esos datos con registros de lluvia, los científicos vincularon las señales químicas con estaciones húmedas y secas.

Una especie vulnerable

El tiburón lanza de nariz roma vive en ríos y estuarios de Australia y Papúa Nueva Guinea y cuenta con una población adulta de 2.500 ejemplares. Brandon Mahan explicó que "además de proporcionar una forma de estimar la edad del tiburón, nuestra huella geoquímica vertebral también diferencia entre los entornos acuáticos que habita durante su vida".

Conocer la edad real de estos animales es esencial para medir la salud de la población, ajustar estrategias de conservación y evitar diagnósticos erróneos. La investigación sugiere que la unión de óptica, geoquímica y ecología marina puede ofrecer herramientas más precisas para proteger tiburones amenazados y otras especies vulnerables.

Canal Curiosidades : Científicos encuentran gigantes ocultos de hace 18.000 años en las profundidades del mar del Norte

  CanalCuriosidades

Un grupo de científicos ha revelado en 2025 el hallazgo de unos surcos ocultos en el fondo del Mar del Norte, considerados una de las evidencias más sorprendentes del pasado glaciar de la región. El estudio ha sido publicado en la revista Nature Communications y describe estas marcas como huellas dejadas por gigantescos icebergs del tamaño de ciudades que flotaban cerca de las costas del Reino Unido hace aproximadamente 18.000 años.

La investigación ha sido liderada por la British Antarctic Survey, cuyos expertos identificaron estas estructuras en datos de prospección sísmica utilizados originalmente para localizar plataformas de perforación en la cuenca de Witch Ground.

Según el análisis de The Independent, este hallazgo podría aportar nuevas pistas sobre cómo el cambio climático y el calentamiento global han influido en la evolución de la Antártida a lo largo del tiempo.

De forma accidental

El descubrimiento se produjo de forma accidental durante la búsqueda de estructuras relacionadas con combustibles fósiles, cuando los investigadores detectaron enormes surcos con forma de peine en el lecho marino. James Kirkham, geofísico marino y responsable del estudio, explicó a Oceanographic que se trataba de icebergs tabulares gigantes, que en el pasado pudieron alcanzar decenas de kilómetros de ancho.

El mismo medio señala que no es la primera vez que se encuentran este tipo de marcas en el Mar del Norte, pero sí la primera evidencia clara de que icebergs de gran tamaño también se desplazaban cerca de Gran Bretaña.

Este hallazgo no solo confirma la presencia de enormes masas de hielo en el pasado, sino que también sugiere que la capa de hielo británico-irlandesa pudo haber formado una plataforma mucho más extensa de lo que se pensaba.

Además de aportar información sobre la historia de la Tierra, el estudio podría ayudar a entender escenarios futuros. Según Muy Interesante, el patrón observado en el Mar del Norte se asemeja a procesos actuales en la Antártida, donde preocupa el deterioro progresivo de las plataformas de hielo.

La investigación describe que, tras una etapa dominada por enormes icebergs, estas estructuras comenzaron a fragmentarse gradualmente, dando lugar a canales más pequeños y fragmentos de hielo cada vez más numerosos, un proceso clave para comprender la evolución del clima global.

Canal Curiosidades : Alerta sobre los virus «zombis»

  CanalCuriosidades

Llevamos semanas en las que saltamos de una alarma a otra con relación a los virus. Empezamos con el [[LINK:TAG|||etiqueta|||69fb2ce84721ca41e2a6ceff|||hantavirus ]]del Hondius, pasamos al brote de norovirus en un crucero en el Caribe, nos alertan desde la OMS sobre la enfermedad de Lyme y otras producidas por virus de garrapatas, estamos ahora inmersos en el resurgimiento del ébola con una cepa nueva más letal en el Congo y Uganda, y para colmo nos hacen los científicos una severa advertencia sobre el riesgo «real» de que «virus zombis» del Ártico puedan expandirse con el deshielo del permafrost por el cambio climático. Ese deshielo de la capa de suelo congelada miles de años podría poner en circulación patógenos hibernados que, en algunos casos, desencadenarían enfermedades zombis.

El virus más parecido a una «infección zombi» en la vida real es el de la rabia, por afectar al sistema nervioso central, provocando confusión, alucinaciones y una agresividad extrema antes de causar la muerte. En el reino animal y en insectos, hay hongos zombis (cordyceps) capaces de tomar el control del sistema nervioso y el cuerpo de su huésped. Asimismo, existe una denominada «enfermedad de desgaste crónico», conocida popularmente como el virus de los «ciervos zombis», desencadenada por priones que provocan deterioro neurológico, pérdida de peso y comportamiento errático en animales, de manera que deambulan sin rumbo hasta que mueren. El animal afectado deja de reaccionar a estímulos externos y no teme a las personas. No existen registros de transmisión en humanos, pero dicen los científicos que se trata de una patología severa extremadamente contagiosa, temiéndose que pueda mutar generando una epidemia o pandemia zombi a nivel mundial.

Canal Curiosidades : Los científicos no dan crédito: localizan un tiburón nacido en 1627 que sigue vivo a sus 399 años

  CanalCuriosidades

Imagínate un animal nacido cuando todavía no existía la electricidad en las ciudades y que sigue nadando hoy, a cientos de metros bajo el hielo. Eso es lo que sugiere la ciencia con el tiburón de Groenlandia, una especie de aguas frías y profundas del Atlántico Norte y del océano Ártico. Su longevidad asombra, pero también obliga a mirar el estado real de esos mares.

La cifra que más se repite sale de un estudio publicado en 2016 en la revista Science, en el que se analizó la edad de 28 hembras mediante datación por radiocarbono en el núcleo del cristalino del ojo. El ejemplar más grande del trabajo medía 502 cm y se estimó en 392 años con un margen amplio, además la madurez sexual se situó en al menos 156 años. Para una especie así, cualquier presión extra, desde la pesca hasta el calentamiento del Ártico, se nota durante mucho tiempo.

Un récord con margen de error

Cuando se lee que se ha encontrado un tiburón "de 399 años", conviene entender de dónde sale el número. En el estudio de 2016, la estimación para el animal más grande fue de 392 años con una incertidumbre de ±120 años, y el propio trabajo habla de una esperanza de vida mínima estimada de 272 años. Aun con esa horquilla, el mensaje es claro, es el vertebrado más longevo conocido con datos publicados.

Ese margen no es un detalle menor y convertir la edad en un año de nacimiento (como 1627) ayuda a imaginar la escala, pero no es una fecha exacta. ¿Y si a ese ritmo le sumamos más presión humana? Mala combinación.

Cómo se fechó su edad

En muchos peces se usan “anillos” de crecimiento en estructuras duras, pero aquí los investigadores optaron por una parte muy específica del ojo. El núcleo del cristalino se forma antes de nacer y no se renueva, así que guarda la señal química de ese momento como si fuese una cápsula del tiempo.

La técnica consistió en medir radiocarbono (carbono 14) en ese tejido y compararlo con niveles históricos de carbono. En los individuos pequeños apareció la llamada “señal de la bomba”, un marcador ligado a los ensayos nucleares atmosféricos de mediados del siglo XX, útil para separar ejemplares nacidos después de esa época.

La muestra del estudio fueron 28 hembras recogidas en campañas científicas en Groenlandia entre 2010 y 2013. El método es sólido, pero los autores lo presentan como una estimación con probabilidades, y por eso la incertidumbre crece en los animales más viejos.

Una vida en cámara lenta

El tiburón de Groenlandia está adaptado a un entorno de frío constante, oscuridad y poca comida. En el artículo de Science se recoge que puede moverse desde la superficie hasta al menos 1.816 metros de profundidad, y que su distribución incluye el Atlántico Norte y el Ártico.

Su crecimiento anual reportado es de 1 cm o menos, lo que explica por qué llegar a los cuatro o cinco metros puede llevar siglos. A esto se suma una madurez sexual tardía, estimada en al menos 156 años para las hembras, lo que convierte a la especie en especialmente vulnerable a cualquier aumento de mortalidad.

Las amenazas no esperan siglos

El gran problema es que el océano actual no es el de hace 300 años. La captura incidental en pesquerías de arrastre, palangre o redes de enmalle aparece como la amenaza humana más repetida en los informes, y se ha descrito su presencia como bycatch en varias pesquerías del Atlántico Norte.

Un informe oficial canadiense recoge estimaciones globales de al menos 3.500 ejemplares capturados como captura incidental al año, y sitúa la cifra en Canadá entre 1.688 y 2.208 tiburones anuales. Para un animal que puede tardar más de un siglo en reproducirse, no son números pequeños. Y eso se nota.

A eso se suma el clima y la química del mar. El mismo informe advierte de que el Ártico se calienta dos a cuatro veces más rápido que la media global, con posibles cambios de hábitat y expansión de actividad pesquera hacia el norte. Y, como depredador longevo, este tiburón también puede acumular contaminantes persistentes y metales en sus tejidos, algo que se ha documentado en estudios sobre POPs y contaminantes en la especie.

Por qué importa también fuera del Ártico

Este tiburón no solo interesa por el récord. Su longevidad lo convierte en un “archivo vivo” del océano, útil para entender cómo envejece un vertebrado y cómo se adaptan sus tejidos a condiciones extremas. Por eso han empezado a aparecer trabajos centrados en su biología molecular y su fisiología.

En 2024, un equipo internacional anunció el primer mapeo de su genoma y avanzó hipótesis sobre reparación del ADN y longevidad, con resultados difundidos como preprint en bioRxiv. La nota de la Universidad de Copenhague recuerda que su genoma ronda los 6.500 millones de pares de bases y que más del 70% son elementos repetitivos, algo llamativo en un animal que parece mantener estabilidad durante siglos.

Qué se está haciendo y qué podemos exigir

En gestión pesquera ya hay movimientos. En Canadá se prohíbe la retención del tiburón de Groenlandia en determinadas pesquerías y se exige liberarlo vivo con el menor daño posible, y en 2022 la NAFO acordó una prohibición de retención en sus áreas reguladas. Son pasos pensados para reducir la mortalidad directa.

El reto es que aún faltan piezas. La supervivencia tras la suelta sigue siendo poco conocida, y el propio informe señala que las medidas para reducir captura incidental han sido limitadas y muy locales, lo que hace difícil evaluar si la presión baja de verdad. Si se quiere proteger a una especie tan lenta, hace falta mejor registro de capturas, más observación a bordo y más pruebas de mitigación que funcionen.

Y desde casa también hay un papel, aunque no sea inmediato. Apostar por productos del mar con trazabilidad y gestión responsable reduce la presión sobre especies vulnerables, y apoyar políticas que recorten emisiones ayuda a frenar el calentamiento acelerado del Ártico. No se ve en el día a día como la factura de la luz, pero es parte de la misma historia.

domingo, 24 de mayo de 2026

Canal Curiosidades : Los científicos ponen el grito en el cielo: descubren en España una nueva especie animal con más de 100 millones de años

 CanalCuriosidades

Cantabria se ha convertido en uno de los territorios más fascinantes para la paleontología europea. En este contexto, El Soplao, gracias a su ámbar excepcional, ha revolucionado el estudio de la vida del Cretácico gracias a su excepcional ámbar. Ahora, un equipo internacional de investigadores ha identificado una nueva especie de avispa fósil, atrapada en resina fosilizada desde hace 105 millones de años. El hallazgo, publicado en la revista Palaeoentomology, añade una pieza inédita al rompecabezas evolutivo de las avispas evánidas.

El ejemplar cántabro ha sido bautizado como Cretevania orgonomecorum, y cuenta con una serie de características anatómicas que no coincide con ninguna especie descrita hasta ahora. Su hallazgo amplía el catálogo fósil del Cretácico español y permite redefinir la clasificación interna de su propio género.

Un insecto atrapado en el tiempo: el valor del ámbar de El Soplao

El Soplao es conocido desde hace años por la calidad excepcional de su ámbar. Mientras que otros fósiles suelen conservar únicamente los restos duros de los organismos, el ámbar tiene la capacidad de mantener congelados en el tiempo tejidos blandos, estructuras delicadas, pigmentos, venas alares e incluso microdetalles anatómicos imposibles de observar en otros yacimientos.

La pieza de ámbar que contenía a Cretevania orgonomecorum fue examinada con técnicas de alta precisión, como microscopía confocal y análisis 3D. Estas herramientas permitieron obtener imágenes milimétricas y observar detalles clave de la anatomía del insecto. Gracias a ello, los científicos pudieron distinguir características distintivas de sus antenas, la forma del tórax, la disposición de las patas o la compleja venación de sus alas, un rasgo fundamental para diferenciar especies dentro de este grupo.

Aunque la avispa pertenece al género Cretevania, ampliamente distribuido en yacimientos del Cretácico de China y Myanmar, es más grande y presenta una combinación de rasgos que no encaja en ninguna de las variantes descritas hasta ahora. Esta discrepancia hizo que los investigadores la declararan como una nueva especie y revisaran los límites diagnósticos de su árbol evolutivo.

La investigación que ha permitido identificar la nueva especie ha sido posible gracias a la colaboración entre instituciones nacionales e internacionales. Han participado el Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), la Universidad de Barcelona, la Universidad de Valencia, la Academia China de las Ciencias y el Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford. Además, ha contado con financiación del Gobierno de Cantabria, el Ministerio de Ciencia e Innovación y la Generalitat Valenciana.

El consejero cántabro de Cultura, Turismo y Deporte, Luis Martínez Abad, ha celebrado el descubrimiento, destacando que El Soplao sigue siendo «una gran fuente de información científica» y subrayando su relevancia global. Por su parte, el investigador del IGME-CSIC Enrique Peñalver ha señalado que el hallazgo «amplía nuestro conocimiento sobre la evolución de las avispas evánidas y confirma la extraordinaria riqueza paleontológica del ámbar español».

Una pieza clave para reconstruir el Cretácico europeo

El Cretácico medio, la época en la que vivió Cretevania orgonomecorum, corresponde a un periodo en el que gran parte de Europa estaba sumergida bajo mares tropicales. La Península Ibérica formaba un mosaico de islas donde convivían reptiles primitivos, plantas con flor recién desarrolladas, insectos de gran diversidad y los primeros organismos que comenzarían a dar forma a los ecosistemas modernos.

En este contexto, las avispas evánidas se consideran especialmente valiosas porque tienen un patrón de distribución muy amplio y presentan variaciones morfológicas muy marcadas. Esto significa que pueden actuar como fósiles guía, es decir, organismos cuya presencia ayuda a determinar la edad aproximada de los sedimentos.

El Soplao: un yacimiento que no deja de sorprender

Situado entre los municipios de Herrerías, Valdáliga y Rionansa, El Soplao fue descubierto durante las explotaciones mineras de principios del siglo XX. La cavidad fue descubierta alrededor de 1908, cuando los mineros perforaron la galería «La Isidra», en el entorno del Prao Collao de Celis, un enclave privilegiado con vistas panorámicas que abarcan desde la costa asturiana hasta los Picos de Europa. El término «El Soplao» alude al aire que se percibe al conectar una galería pobre en oxígeno con otra, motivo por el cual la cueva recibió su nombre.

Hasta la fecha se han documentado más de 1.500 inclusiones fósiles en su resina, entre insectos, plantas, hongos e incluso pequeñas partes de vertebrados. De ellas, los científicos han descrito más de 30 especies nuevas de manera oficial. El ambiente en el que se formó este ámbar era muy particular: una antigua zona costera en la que coincidían ambientes continentales y marinos. La vegetación resinosa, sometida a cambios de humedad, temperaturas tropicales y actividad biológica intensa, generó grandes cantidades de resina que quedaron atrapadas bajo sedimentos durante millones de años.

Con Cretevania orgonomecorum, los paleontólogos coinciden en que el valor del hallazgos va mucho más allá de la descripción de un nuevo insecto. El ámbar conserva escenas completas: interacciones entre insectos, polen adherido a patas, trazas de hongos, restos de plantas que ya no existen.

Canal Curiosidades : Los astrónomos no se lo creen: la NASA encuentra un extraño planeta cubierto con un océano de magma permanente

  CanalCuriosidades

Gracias al Telescopio Espacial James Webb (JWST) de la NASA, los astrónomos han identificado un exoplaneta extraordinario, envuelto en un océano global y permanente de magma.

Este mundo, situado a tan solo 35 años luz de la Tierra, puede ser clave para comprender la evolución de los planetas rocosos y los procesos que dieron origen a nuestro propio Sistema Solar.

El descubrimiento, publicado en la revista Nature Astronomy, ha generado un profundo interés entre expertos internacionales.

La NASA descubre un extraño planeta cubierto por un océano de magma permanente

L 98-59 d es un exoplaneta que rompe con las categorías convencionales utilizadas hasta ahora. Tradicionalmente, los planetas pequeños se clasificaban como 'supertierras rocosas o mini-Neptunos gaseosos'.

Sin embargo, este cuerpo celeste representa una tipología inédita que pone en entredicho los límites de dichas definiciones.

Con un tamaño aproximado de 1,6 veces el de la Tierra, los investigadores detectaron una densidad inferior a la esperada para un planeta rocoso. Este dato llevó a desarrollar simulaciones por ordenador que reconstruyeron su evolución durante más de 5.000 millones de años.

Los resultados revelaron que su interior alberga un océano de magma de roca silicatada fundida que se extiende a lo largo de miles de kilómetros, un fenómeno que explica su composición y características únicas.

Este océano actúa como un sistema geológico dinámico, liberando gases de forma constante hacia la atmósfera.

L 98-59 d: el planeta de magma que revoluciona la astronomía y desafía la formación planetaria

La atmósfera de L 98-59 d resulta tan fascinante como inhóspita. Las observaciones del JWST han detectado grandes cantidades de sulfuro de hidrógeno, un compuesto químico que desprende un característico olor a huevos podridos.

Asimismo, la radiación ultravioleta de su estrella anfitriona (una enana roja) favorece la formación de dióxido de azufre en las capas superiores, según informa SciTechDaily.

Este fenómeno se explica por un proceso de reciclaje interno. El océano de magma alimenta continuamente la atmósfera con gases ricos en azufre, permitiendo que el planeta conserve su envoltura gaseosa pese a la intensa radiación estelar.

Los científicos sugieren que L 98-59 d pudo haber evolucionado desde un antiguo subneptuno, perdiendo parte de su masa mientras mantenía su núcleo fundido.

Un planeta de magma a 35 años luz: el hallazgo de la NASA que revoluciona la astronomía

Este planeta es como un ‘laboratorio natural’ para estudiar la historia temprana de los mundos rocosos. Los expertos coinciden en que la Tierra, Marte y otros planetas del Sistema Solar experimentaron etapas iniciales dominadas por océanos de magma.

Analizar L 98-59 d permite a los astrónomos observar procesos que ocurrieron hace miles de millones de años en nuestro propio planeta. Este tipo de investigaciones resulta clave para comprender la formación de atmósferas y la evolución geológica de los cuerpos celestes.

Aunque la presencia de vida en este entorno es altamente improbable, su estudio amplía el conocimiento sobre la diversidad del cosmos. Futuras misiones espaciales, como Ariel y PLATO de la Agencia Espacial Europea, podrían confirmar si este «infierno de magma» es una rareza o el primer ejemplo conocido de una nueva familia de mundos dominados por el fuego y el azufre.

Canal Curiosidades : Corea del Sur perfora un cráter de meteorito de hace 42.000 años y encuentra evidencias de vida antigua que no deberían estar ahí

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