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Las croquetas caseras juegan en otra liga. Son uno de esos platos que gustan a todo el mundo, que funcionan en cualquier momento y que siempre generan debate: que si más cremosas, que si más compactas, que si con mucho rebozado o casi sin él. Da igual. Bien hechas, las croquetas son una de las grandes joyas de la cocina casera. No importa si se sirven como aperitivo, como entrante, en una comida informal o incluso como plato principal acompañado de una ensalada: cuando aparecen en la mesa, desaparecen rápido.
Parte de su éxito está en la mezcla perfecta entre sencillez y técnica. Ingredientes básicos, muchas veces de aprovechamiento, que se transforman en algo especial gracias a una buena bechamel, un rehogado bien hecho y el punto justo de reposo. Las croquetas no se improvisan del todo: necesitan tiempo, paciencia y algo de práctica. Pero cuando das con la textura correcta, el resultado compensa con creces.
Este recopilatorio reúne todas las recetas de croquetas del blog, desde las más clásicas hasta otras algo más originales, pero siempre con un enfoque claro: croquetas caseras que salen bien. Aquí encontrarás ideas para todos los gustos, pensadas tanto para los que buscan el sabor de siempre como para quienes quieren variar sin alejarse de lo reconocible. Croquetas cremosas por dentro, bien doradas por fuera y con rellenos que aprovechan carnes, pescados, verduras o quesos de forma inteligente.
Las croquetas también tienen ese punto práctico que las hace imbatibles. Se pueden preparar con antelación, congelar sin problema y tener listas para cualquier ocasión. Son perfectas para reuniones, comidas familiares, celebraciones o simplemente para darse un capricho cualquier día de la semana. Además, admiten ajustes: cambiar un ingrediente, intensificar un sabor o adaptar cantidades es parte del juego.
Si te gustan las recetas que se repiten, que se perfeccionan con el tiempo y que acaban formando parte de tu recetario fijo, este especial de croquetas es para ti. Aquí no hay trucos raros ni atajos extraños, solo cocina bien hecha, pensada para disfrutar y para compartir.
Croquetas caseras de bacalao
No dudo que las más ricas son las croquetas de nuestras abuelas o madres pero para mí, quizás, las mejores sean las de mi madre Rosa. Aquí tenéis su receta de croquetas de bacalao, es la que hacemos desde pequeños mi hermana y yo en casa.
Croquetas de espinacas y piñones
Podríamos usar espinacas congeladas, pero nos gusta más el sabor y la textura que aportan las frescas. Añadir especias o incluso queso ya va al gusto, aunque siguiendo la receta tal y cómo os proponemos quedan perfectas.
Croquetas de las sobras de pringá de cocido
En este caso hemos preparado las croquetas con los restos del cocido, pero si son del puchero andaluz clásico, especialmente en Sevilla, Cádiz o Huelva, la pringá más tradicional suele llevar carne de ternera (morcillo o jarrete), el pollo o gallina y tocino fresco o tocino salado. Los ingredientes son similares, puedes preparar tus croquetas al gusto de cada casa.
Croquetas veganas caseras
Pocas cosas generan tanto consenso en una mesa como una buena croqueta. Da igual si es una comida familiar o una cena improvisada con amigos: cuando aparecen, siempre desaparecen rápido. Estas croquetas veganas mantienen la textura cremosa de las clásicas, pero sin utilizar leche, mantequilla ni huevo.
Croquetas caseras de gambas
Creo que no voy a catalogar las croquetas de hoy dentro de las de reciclaje. Por lo menos en mi casa es imposible que queden sobras de gambas al ajillo. Os recomiendo en especial estas croquetas de gambas por su sabor y su textura muy cremosa y aromática, estoy seguro de que os encantarán ¡a nosotros nos chiflan!.
Croquetas de morcilla caseras
Hay platos que desaparecen de la bandeja antes de que dé tiempo a preguntar si alguien quiere repetir. Suele ocurrir cuando en la mesa aparece algo crujiente por fuera y cremoso por dentro. En ese terreno las croquetas juegan en otra liga, y las croquetas de morcilla tienen además un sabor potente que las convierte en un bocado muy especial.
Croquetas de pavo y queso de cabra
Unas croquetas muy sencillas de preparar y es un bocado excepcional y sugerente que triunfará en cualquier comida. Además de ser una receta de aprovechamiento de libro. Para el relleno he aprovechado parte de las pechugas del pavo asado que preparé en Navidad y que tenéis congelado.
Korokke, las croquetas japonesas
Con la restauración de Meiji a mediados del siglo XIX, la cocina occidental entró en Japón siendo ésta adaptada a la gastronomía japonesa. Tal y como ocurre con el tonkatsu o el gyudon, la poteto korokke fue un buen ejemplo de esta adaptación gastronómica a los paladares japoneses.
Croquetas caseras de arroz
Hoy he querido prepararos unas croquetas de arroz. Se trata de una receta que se sale de las habituales formas de preparación del arroz. Incluso si no te suena este tipo de aperitivo, en Italia es uno de sus entrantes más famosos, los arancini di riso triunfan en Roma y en todo el mundo.
Croquetas de arroz rellenas de atún
Son muy fáciles de hacer, más que las croquetas tradicionales y al ser arroz blanco quedan muy compactas y son muy fáciles de manejar y de rebozar. Nosotros hemos hecho unas croquetas redondas y tirando a grandes, pero se podría dar forma alargada o hacer bolitas más pequeñas para sacar más cantidad.
Croquetas caseras de jamón
¿Quieres preparar unas croquetas de jamón como las de tu abuela?. Pues el mejor consejo para hacer unas croquetas de campeonato es “ tener paciencia y una muñeca potente para remover ”.
Croquetas de jamón con queso fundido y puré de patatas en freidora de aire
Con esta receta puedes disfrutar de cómo hacer croquetas caseras con menos grasa, ideales para compartir en familia o sorprender a tus invitados. Si te gustan las variantes, también puedes experimentar añadiendo especias al pan rallado o mezclando el puré con otros ingredientes como espinacas o champiñones.
Croquetas caseras de verduras
Las croquetas de verduras se elaboran, como las clásicas, con una base de bechamel espesa y una mezcla de verduras finamente picadas. Las verduras más comunes utilizadas en estas croquetas incluyen espinacas, calabacín, champiñones, zanahorias y pimientos.
Tater tots o croquetas de coliflor
Uno de los mayores desafíos que enfrentamos al incorporar la coliflor en nuestra dieta es su sabor. A diferencia de las verduras más sabrosas como el brócoli o las zanahorias, la coliflor tiende a ser bastante neutra en sabor. Algunas personas la describen incluso como insípida.
Arancini di riso o croquetas italianas de arroz
Estas croquetas tienen su origen en los platos que se preparaban en la isla en torno al siglo X durante la ocupación otomana. En función de la región existen variaciones en la forma y el relleno, pero el más clásico es ragú de buey, de ternera o una salsa boloñesa, guisantes y mozzarella, aunque podríamos rellenarlos de cualquier otra cosa y quedarían estupendos.
Croquetas de jamón sin gluten ni lactosa
Hoy vamos a preparar croquetas de jamón (aunque podemos cambiar ese ingrediente por prácticamente cualquier otro) sin gluten y sin lactosa. Una forma de disfrutar de una de las comidas que más gustan en casa y que triunfan siempre que las preparamos.
Croquetas de cocido o puchero
En las casas no se debería tirar nada de comida y las croquetas son un manera deliciosa de aprovechar restos de carne o pescado del día anterior. Pero si hiciéramos un ranking estoy seguro que las de cocido o puchero quedarían en primera posición.
Croquetas de boletus
Además de unas buenas setas silvestres, como pueden ser los Boletus edulis, que he usado en esta receta, otra de las claves fundamentales es hacer una buena bechamel. Poneos a prepararla sin prisas y con paciencia. Comprobaréis que una vez le hayáis cogido el punto, todas vuestras croquetas os saldrán en su punto.
Croquetas dulces de arroz con leche y canela
La esencia que mantenemos en este postre es lo tradicional de la receta, su sabor inconfundible y su innegable valor culinario. Al transformar este bocado dulce y cremoso, en una croqueta que podemos coger con las manos y disfrutar de un bocado, estamos llenando de originalidad este plato tan clásico, manteniendo intacta su esencia.
Croquetas de Grana Padano
El Grana Padano es un queso curado de gran sabor y presencia. La combinación de este queso con la bechamel espesa, aportará una cremosidad extra y un toque delicioso, una explosión de sabor directo en tu boca, la croqueta perfecta.
Croquetas de atún
Las croquetas de atún que vamos a cocinar os van a dejar muy buen sabor de boca. Lo mejor de todo es que se pueden congelar e ir tirando de ellas para cualquier día en los que no tengáis tiempo de poneros a cocinar. Con unas croquetas y una buena ensalada ya tenéis una cena de rechupete.
Croquetas de brócoli y queso
En nuestro caso hemos empleado un brócoli grande que habíamos cocinado hace unos días y que me pareció perfecto para combinar con un queso potente que teníamos en la nevera, la combinación de sabores ha sido todo un éxito. Una forma muy sutil de que mi peque (y los vuestros) coman brócoli en su dieta y que no dejen ni una miga en el plato.
Croquetas de pollo caseras
Si tenéis niños en casa es también una buena tarea para irles inculcando el amor por la cocina. Disfrutarán muchísimo amasando y rebozando. Además las croquetas son una de las comidas preferidas de los peques, sé que muchas madres las usáis para que coman alimentos que no quieren ni ver.
Croquetas de pollo asado
Esta versión de las croquetas de pollo asado es la más básica (que no la única), pero os la contamos para que sirva como punto de arranque de las múltiples versiones que pueden derivar de ella. Se puede enriquecer la masa con un poco de cebolla picada, sustituyendo parte de la leche por caldo de pollo, incorporando queso crema a la masa o cualquier otro ingrediente que se nos ocurra.
Croquetas de queso, receta francesa
La palabra croqueta, proviene de la voz francesa croquer (crujir) y de su diminutivo croquette. El primer documento escrito que se conoce donde aparece nombrada esta técnica culinaria, es en 1691, donde el cocinero del por entonces rey Luís XIV, deja la receta por escrito y para la posteridad.
Croquetas de calamares en su tinta
Había que hacerlas y publicarlas, y aquí os las traigo. La experiencia ha sido más que satisfactoria, porque no sobró ninguna de lo buenas que estaban. Os las recomiendo sin duda, por salirse de las habituales y por estar muy ricas.
Croquetas de calabacín y queso
Con esta variante puedes sumar una receta de croquetas más a la lista, con un relleno de verduras que es pura gloria. Aprovechando los restos de verduras de la nevera, con un poco de criterio, salen unas croquetas de rechupete.
Croquetas de huevo en Thermomix
Conseguir las croquetas perfectas es fácil pero laborioso. No vamos a engañar a nadie. Pero preparar la masa es sencillo si lo hacemos con Thermomix pues nos libra de la faena de remover durante 20 minutos. Esa parte la hará el robot y podemos dedicar ese tiempo a otros menesteres ¡lo que se agradece!
Croquetas de gorgonzola y espinacas
Para que la faena no se haga demasiado tediosa, nosotros preparamos la masa un día y las formamos/freímos al siguiente. Nos aseguramos de incluir a toda la familia en el proceso, formando una cadena de rebozado que se mueve con rapidez cuando hay más de uno.
Croquetas de setas y langostinos
Hoy sumamos una combinación de sabores más con estas croquetas de setas y langostinos con las que hemos dado salida a restos que teníamos en la nevera. Haciendo gala de lo que son, una grandiosa receta de aprovechamiento, nos hemos quitado de la circulación unos langostinos cocidos y un puñado de champiñones dándoles una nueva y más que digna vida.
Croquetas de berenjena
Una receta vegetariana que os gustará a todos, grandes y peques en casa. Las croquetas son las reinas de la cocina de aprovechamiento. Cuántos restos de pollo, cocido, verduras, pescados y demás terminan siendo añadidos a una bechamel espesa y reconvertidos en croquetas.
Croquetas de verduras al horno
Nuestras croquetas de verduras siguen siendo una receta de aprovechamiento al igual que las tradicionales cuya bechamel admite de todo (o casi). Desde un punto de vista nutricional el aporte de macro y micronutrientes es brutal y la ausencia de contenido graso muy agradecido, sobre todo si llevamos una dieta de control de peso.
Croquetas casi líquidas de queso y pollo
Son de tamaño pequeño, para que podamos comerlas de un bocado sin dificultad y luego nos “exploten” en la boca, con un relleno casi líquido. Para conseguirlo es truco es usar unas hojas de gelatina, que ayudarán a que cuaje la bechamel, quedando lo suficientemente consistente para freírlas sin complicaciones.
Croquetas de pulpo gallego
Os dejo con esta tapa de masa muy jugosa gracias al toque de la cebolla y la bechamel cremosa con nata líquida y un sabor a marisco intensificado por el agua de cocción. Os aconsejo prepararlas en cantidades industriales y congelar las que sobren para tener siempre a mano. Un gran aperitivo en cualquier cena o comida, unas croquetas de rechupete.
Croquetas de lacón gallego
En Galicia me he encontrado ya con este tipo de relleno en varios restaurante, en algunos incluso le añaden grelos. No deja de ser una receta de aprovechamiento deliciosa, perfecta para acompañar un vino o una cerveza bien fresquita. Y poco a poco se está extendiendo fuera de Galicia, ya las puedes degustar en algunos bares de tapas de Madrid. Y por supuesto, con esta receta, en vuestra casa.
Croquetas al horno
Las croquetas, esa tapa tan nuestra, la primera que pedimos en el bar y a la que nadie pone pegas. Cada familia considera que tiene la receta definitiva heredada de varias generaciones y la discusión sobre la madre de quien las hace mejor, es eterna. Que podemos decir ¿a quién no le gustan las croquetas?.
Croquetas líquidas
Unas croquetas muy similares en textura a las croquetas semi líquidas de queso tan cremosas que publicamos hace unos meses. Sí, su textura es la bomba, el hecho de ser más sencillas y rápidas de preparar que las tradicionales es un punto bien gordo a su favor. ¿Y cómo hay que hacer para que la masa quede líquida? Eso no se puede rebozar ni nada parecido. Pues muy sencillo, el secreto está en añadir gelatina neutra a la bechamel.
Croquetas de chorizo
Hoy vamos con unas croquetas de chorizo caseras, cremosas por dentro y crujientes por fuera, con ese punto de sabor que aporta el chorizo sin convertir cada bocado en una bomba de aceite. La idea es preparar una bechamel sabrosa, bien trabajada y con una textura firme para poder formar las croquetas sin acabar peleándonos con la masa.
Después de este repaso por todas las recetas de croquetas, ya tienes un abanico completo para elegir según lo que te apetezca en cada momento. Desde las más tradicionales hasta opciones diferentes para variar, todas están pensadas para funcionar en casa y repetirse sin miedo. Guarda tus favoritas, prueba nuevas combinaciones y quédate con esas croquetas que, una vez hechas, sabes que vas a volver a preparar una y otra vez.












