CanalNoticiasBeteve
desaparición de seis locales del Puerto Olímpico
El Gremio de Restauración ha mostrado su apoyo a los establecimientos afectados y pide mediación del Ayuntamiento
Los locales del centro comercial Moda Shopping, ubicado en el Puerto Olímpico, se encuentran en una situación de incertidumbre jurídica desde 2019, cuando se extinguió la concesión administrativa a Mapfre. En ese momento, la propiedad de los inmuebles pasó a ser de la Dirección General de Patrimonio del Estado y los locales se quedaron sin contratos de arrendamiento.
Actualmente son seis los locales de este espacio comercial de la zona del Frente Marítimo que siguen en activo, en comparación a los 12 que había inicialmente. Un espacio que, según comentan los comerciantes, el Estado prevé subastar vacío. Ante esta situación, el Gremio de Restauración ha mostrado su apoyo a los afectados y ha pedido la mediación al Ayuntamiento.
Preocupación por los trabajadores y la degradación
"Nos pueden echar fuera en cualquier momento", asegura Joan Hernández, propietario de Barnabier, abierto desde la inauguración del complejo comercial en 1993 y uno de los afectados por esta situación. Recientemente se ha comunicado la fecha de desalojo para algunos de los locales afectados, prevista entre diciembre de este año y enero de 2026.
Ante este escenario, la situación de los trabajadores de los locales y la posible degradación de la zona son la mayor preocupación de los propietarios. "Si nosotros no estamos, esta zona se degradará muy rápido", asegura la Lucía Chuang, propietaria del Pato Pekin, abierto desde 1996.
Es por ello que, desde que comenzó el conflicto, la Asociación de Hosteleros Marina de Barcelona ha asumido el coste de mantenimiento y seguridad de la zona, así como el pago de los servicios municipales, incluyendo las terrazas y la recogida de basuras. "Nos hemos puesto unas obligaciones que no nos tocaban, hacemos todo lo que debería hacer el propietario", afirma Hernández, miembro también de la asociación.
Un papel activo en la vida del barrio
Los locales de este centro comercial aseguran que tienen un papel activo en la vida cotidiana del barrio y de su entorno. Chuang afirma que el Pato Pekin es un negocio familiar muy arraigado en la zona. "Mis padres apostaron por este negocio", dice la propietaria. Desde que abrieron, sus clientes son muy diversos, pero una gran parte la componen clientes fieles del barrio.
Una situación similar vive el Barnabier. Hernández, propietario de local, explica que en su establecimiento "vienen turistas, pero también vecinos del barrio y trabajadores de las oficinas de alrededor".
"Nosotros damos vida a esta zona, ¿qué pasará con todo este movimiento que hemos generado nosotros?", se pregunta Noelia Mateo, trabajadora de la empresa Farggi desde hace 30 años.
"Solo pedimos pagar y quedarnos"
Hernández asegura que, una vez cambió la concesión administrativa, no se les ofreció el derecho preferente a quedarse, "a diferencia de otros locales de la zona". Según han explicado los afectados a betevé, los establecimientos que se encontraban en primera línea de mar sí se pudieron quedar, a pesar de la reforma del Puerto Olímpico.
El propietario del Barnabier explica que, durante estos años, los locales han abonado el precio de los alquileres, pero se les ha devuelto. "Nosotros solo pedimos pagar sin que nos devuelvan el dinero, así de sencillo. Pagar y quedarnos", afirma Hernández.
"El Ayuntamiento se ha hecho cargo de renovar la zona del Puerto Olímpico, pero nosotros también formamos parte, y nos gustaría que nos pudieran ayudar", reclama la propietaria del Pato Pekin.
Desde el Ayuntamiento aseguran que la propiedad de estos inmuebles es del Estado, encargado de otorgar las concesiones. En cambio, desde el Ministerio de Hacienda puntualizan que actualmente no tienen la titularidad completa del complejo y, por tanto, no pueden concretar más información.


No hay comentarios:
Publicar un comentario