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Han detectado más de 500 pequeños seísmos a gran profundidad.
El lago Laacher See, en la región alemana de Eifel, vuelve a situarse bajo la mirada de los científicos. Bajo sus aguas se encuentra un antiguo sistema volcánico que protagonizó una de las mayores erupciones de Europa en los últimos miles de años y que, pese a permanecer aparentemente tranquilo, continúa mostrando signos de actividad en las profundidades de la Tierra.
Entre septiembre de 2022 y agosto de 2023, diferentes estaciones de monitorización registraron más de 500 microterremotos bajo la zona del lago. Los pequeños seísmos se localizaron principalmente entre los 10 y los 14 kilómetros de profundidad, un patrón que los investigadores relacionan con procesos vinculados al sistema magmático que permanece bajo el volcán.
Una actividad que permanece oculta bajo tierra
Los terremotos son demasiado débiles para ser percibidos por la población, pero su localización y profundidad ofrecen información relevante sobre lo que sucede bajo el Laacher See. Las mediciones geofísicas apuntan a la presencia de fluidos y a procesos relacionados con el calor y el sistema magmático profundo. Además, la zona continúa siendo objeto de vigilancia mediante redes sísmicas y mediciones geodésicas.
El episodio recuerda que el volcán no está completamente inactivo. La última gran erupción del Laacher See tuvo lugar hace aproximadamente 13.000 años y dio lugar a la actual cuenca ocupada por el lago. Aquella erupción fue extremadamente explosiva y expulsó enormes cantidades de material volcánico, dejando depósitos de ceniza y piedra pómez en amplias zonas de Europa.
Sin embargo, los expertos piden evitar interpretaciones alarmistas. La detección de microterremotos no significa que el volcán esté a punto de entrar en erupción. Por el momento, no se han observado señales claras que indiquen un ascenso de magma hacia la superficie ni cambios que permitan hablar de una amenaza inmediata. El Laacher See continúa siendo un volcán activo desde el punto de vista geológico, pero la actividad detectada forma parte de un proceso que puede desarrollarse durante periodos de tiempo extremadamente largos.
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