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Nueva Orleans tiene una relación de amor/odio con el mar. La ciudad, fundada por los franceses, pero española entre 1762 y 1801, no necesitaba una catástrofe natural para pasar a la historia de Estados Unidos. Pero es lo que sucedió el 29 de agosto de 2005, cuando el huracán 'Katrina' tocó tierra en el estado de Luisiana. Aquella tormenta se cebó con la hermosa Nueva Orleans porque las defensas para frenar el agua (los diques) se vieron ampliamente superadas.
La catástrofe, de la que se van a cumplir 21 años, fue en realidad un aviso. El mar puede tragarse Nueva Orleans, literalmente. Y pronto. La razón, el efecto del cambio climático sobre el nivel del mar. La ciudad debe empezar a buscarse otro lugar, otra ubicación, dice a las claras un estudio publicado en la revista Nature Sustainability (es un artículo de opinión, un trabajo académico que ofrece una evaluación, en lugar de nuevos datos).
Se sabe que Nueva Orleans, donde viven 360.000 personas, es altamente vulnerable al aumento del nivel del mar: el 99% de su población está en grave riesgo de sufrir inundaciones severas. Así ha sido siempre. La costa de Luisiana es una de las regiones más bajas del mundo y la ciudad se encuentra en una cuenca en forma de cuenco, en su mayoría por debajo del nivel del mar, en medio de un delta.
Nueva Orleans debe empezar a reubicarse
El estudio que ahora se publica señala la evidencia histórica que sugiere que el aumento del nivel del mar eventualmente dejará a Nueva Orleans rodeada por las aguas del Golfo de México. Ya pasó hace 125.000 años, cuando un período de calor similar provocó una subida del nivel del mar. A la historia y a la ubicación de la ciudad se suma ahora la crisis climática.
El aumento de las temperaturas está ocasionando un aumento de la masa de los océanos y está fortaleciendo los huracanes, que se tornan cada vez más destructivos. A ello se suma la erosión de los humedales del sur de Luisiana y el hundimiento gradual de una costa erosionada por la industria del petróleo y el gas.
En términos paleoclimáticos, Nueva Orleans ya no existe; la pregunta es cuánto tiempo le queda"
El resultado es que más pronto que tarde, el mar acabará tragándose Nueva Orleans. Jesse Keenan, coautor del estudio y director del Centro sobre Cambio Climático y Urbanismo de la Universidad de Tulane, asegura que no hay duda de que sucederá, que la ciudad quedará completamente rodeada por el agua. Por ello, explica, los residentes deberían planificar su reubicación.
¿Pueden los diques detener al mar?
- Tras el catastrófico huracán Katrina, Nueva Orleans fortificó la red de diques, compuertas y bombas que la defendían. En estos años se han invertido miles de millones de dólares para que sean más eficaces y aún así requieren importantes mejoras. Pero no. El estudio que ahora se publica indica que las crecientes amenazas implican que los diques no podrán salvar a la ciudad a largo plazo.
Quizás antes de que termine este siglo
Los científicos no pueden determinar con exactitud cuándo ocurrirá, pero el estudio estima que la ciudad "podría quedar rodeada por el Golfo de México antes de que termine este siglo". Según Keenan, "en términos paleoclimáticos, Nueva Orleans ya no existe; la pregunta es cuánto tiempo le queda".
Ningún político quiere ser el primero en dar este diagnóstico terminal"
Nueva Orleans ha llegado a un punto de no retorno y por tanto el proceso de reubicación de la población debe comenzar de inmediato. "Mitigar el cambio climático debe seguir siendo el primer paso para prevenir las peores consecuencias, pero la costa de Luisiana ya ha cruzado el punto de no retorno", se lee en el artículo.
"La verdadera pregunta es cuándo y qué implica comenzar a planificar una transición de la población, de las empresas, del capital", le ha dicho Keenan a la National Public Radio (NPR) de Estados Unidos. "Ese es el desafío que tenemos por delante en términos de políticas públicas. Actualmente, ni la ciudad ni el estado están planificando nada para iniciar esa transición". Según este profesor de bienes raíces sostenibles y planificación urbana, "ningún político quiere ser el primero en dar este diagnóstico terminal".
Los días de Nueva Orleans están contados
Pero algunos hace tiempo que decidieron marcharse, sin esperar a que se lo exigieran las autoridades. En los últimos años, el estado de Luisiana ya ha experimentado una pérdida de población. La investigación de Keenan advierte de que esa tendencia se acelerará de forma descontrolada si no se toman medidas para afrontar los peligros que acechan a su ciudad más grande y a las comunidades circundantes.
Incluso si se detuviera el cambio climático hoy mismo, los días de Nueva Orleans están contados"
Según lo que pronostica el estudio, el sur de Luisiana se enfrenta a una subida del nivel del mar de entre 3 y 7 metros y a la pérdida de tres cuartas partes de sus humedales costeros restantes, lo que provocará que la línea costera "se desplace hasta 100 km (62 millas) tierra adentro", dejando así aisladas a Nueva Orleans y Baton Rouge.
¿Y si conseguimos parar el actual aumento de las temperaturas del planeta? "Incluso si se detuviera el cambio climático hoy mismo, los días de Nueva Orleans están contados", afirma Keenan. "Estará rodeada de agua, y es imposible mantener a flote una isla situada bajo el nivel del mar. No hay cantidad de dinero que pueda lograrlo", sentencia el científico.
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