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Con la crisis ferroviaria aún sin resolver, al Ministerio de Transportes de Óscar Puente se le abre un nuevo frente con las carreteras porque el tren de borrascas de las últimas semanas ha terminado de machacar una red viaria, que ya estaba muy deteriorada por falta de mantenimiento. "Ya no son solo baches, ahora te encuentras auténticos socavones en medio de la autopista que suponen un peligro real para la seguridad porque pueden provocar accidentes muy graves", afirma Antonio Villaverde, presidente de la Asociación de Transportistas Autónomos (ATA).
Las patronales y organizaciones del transporte de mercancías han amenazado con emprender movilizaciones si no se toman medidas urgentes porque el deterioro "es masivo y generalizado" en toda la red, incluidas carreteras secundarias y vías de alta capacidad. "Tienen que ponerle remedio con urgencia porque ya está habiendo accidentes. En el sector ferroviario tuvo que haber 47 muertos para que empezaran a ponerse las pilas. Solo espero que aquí se lo tomen en serio y no tengamos que esperar a que se produzca una desgracia grande porque vuelque un autobús o a un camión se le vaya la carga", advierte Villaverde.
"La situación de las carreteras es lamentable, son un bache continuo. Algunas, como la A-4 a la altura de Despeñaperros, son un auténtico drama", coincide el presidente de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), Carmelo González, quien recalca que el mal estado del piso es especialmente problemático para los camioneros: "Es una inseguridad vial absoluta porque vemos baches de mucha profundidad. Si para un turismo ya es complicado esquivarlo, imagínate para un camión articulado con 40 toneladas de carga, que puede desplazarse y desestabilizar al vehículo. Además, los socavones pueden provocar reventones o que se rompan las botellas de suspensión, entre otras averías".
"Todo esto repercute en los costes que afrontamos los transportistas porque los camiones sufren más averías y mucho más desgaste de elementos mecánicos como suspensiones, frenos, válvulas o neumáticos. El mal estado del piso también aumenta el consumo de combustible y nos obliga a reducir la velocidad media, lo que aumenta el tiempo de tránsito para hacer un servicio e influye en la cadena de suministro. Eso por no hablar de los daños que puede sufrir la carga si transportas mercancías delicadas", recalca el responsable de la CETM.
"El reasfaltado íntegro debería ser una prioridad urgente por parte de las administraciones, porque no pueden seguir poniendo parches en la carretera ni más conos para cortar carriles. Soy consciente de que el coste es elevado, pero el Estado recauda como mínimo 21.000 millones de euros al año en impuestos del sector del transporte. Creo que algún millón más podían destinar al mantenimiento de las carreteras", dice González.
"Cada vez hay más accidentes por reventones de ruedas"
Las quejas no llegan solo de los transportistas, también las asociaciones de conductores han puesto el grito en el cielo por el mal estado de las carreteras. "El mantenimiento es muy deficiente y eso es algo que venimos denunciando desde hace tiempo porque aumenta el riesgo de accidentes. Los baches y socavones son visibles para cualquier usuario y es un fenómeno generalizado, que ha aumentado debido a las lluvias excepcionales que hemos vivido. Hace falta un reasfaltado muy importante y no poner parches ni remedios puntuales", afirman desde el Real Automóvil Club de España (RACE).
En las redes sociales también han proliferado en los últimos días las quejas de conductores anónimos, que se han encontrado con baches y socavones en la carretera:
Fuentes de la Guardia Civil de Tráfico admiten que la red viaria está "en muy mal estado" y confirman a este periódico que "cada vez hay más atestados por accidentes provocados por reventones de ruedas, en muchos casos debido a baches en la carretera", aunque la DGT solo considera el bache como causa del siniestro si tiene más de 7 cm de profundidad.
"El mal estado del pavimento está llevando a muchos conductores a circular por el carril izquierdo en vías de alta capacidad, ya que se encuentra en mejor estado que el derecho porque soporta menos tráfico pesado de camiones. Sin embargo, quiero recordar que esa práctica está considerada una infracción y puede ser sancionada", subrayan las fuentes de la Guardia Civil, que también reclaman un reasfaltado generalizado.
"Muchas veces se ponen solo parches porque se usa asfalto frío para reparar socavones de forma rápida. Con el tiempo, se acaba volviendo a levantar y se desprenden piedras, que pueden generar aún más riesgos. Hace falta una renovación integral y no poner parches. Estamos perplejos por el deterioro que han sufrido las carreteras y autopistas en los últimos 5-6 años. Algunos tramos son una auténtica vergüenza", dicen desde el cuerpo armado.
No invertir 10 euros hoy es invertir 40 mañana
Las lluvias torrenciales de las últimas semanas han llenado de baches y socavones las carreteras, pero el problema ya se estaba gestando desde mucho antes. La última auditoría de la Asociación Española de la Carretera (AEC), que lleva 40 años auscultando la red viaria, estimaba el pasado verano un déficit acumulado de 13.491 millones de euros en mantenimiento y recalcaba que un 52% de la red presentaba un deterioro grave o muy grave, la peor situación detectada desde finales de los años 80. Ese informe reflejaba, además, que el número de kilómetros dañados se había triplicado en los últimos tres años, pasando de 13.000 km en el año 2022, a 34.000 km en 2025.
"El deterioro de las carreteras es exponencial. Si hoy día no inviertes 10 euros para solucionar un problema, el día de mañana vas a tener que invertir cuatro veces más y, si lo dejas pasar, llegará un momento en que ya no estaremos hablando de costes de mantenimiento o conservación, sino de costes de reconstrucción, que son mucho más elevados. Lamentablemente, algunos tramos de nuestras carreteras ya requieren ese tipo de trabajos", explica Jacobo Díaz, ingeniero de caminos y presidente de la AEC.
"El deterioro de las carreteras es un problema que nosotros veníamos denunciando desde hace mucho tiempo porque desde el punto de vista técnico estábamos observando que los déficits de conservación se iban acumulando. Ahora, después del gran volumen de lluvia que hemos tenido, el debate técnico ya se ha superado porque cualquier ciudadano que circule por las carreteras detecta el deterioro y, además, lo detecta de una forma muy clara y persistente", añade.
"Un episodio de lluvias inédito como el que hemos vivido siempre provoca desperfectos en las carreteras porque tienen que drenar muchísima agua, pero si el estado de conservación hubiera sido otro, no tendríamos los desperfectos tan graves y generalizados que tenemos ahora. Lo que igual se podía haber solucionado con una capa de rodadura o una pequeña intervención en la estructura, ahora va a requerir de una reparación mucho mayor", señala Federico Soria, presidente de la asociación de empresas de conservación de infraestructuras (ACEX).
Hacen falta 1.500 millones adicionales al año
Desde la patronal ACEX aseguran que la inversión en mantenimiento de carreteras en España es muy inferior a la de otros países de nuestro entorno: según sus cálculos, se situó en 2024 en los 36.000 euros por kilómetro, mientras que en Francia o Alemania supera los 50.000.
"La administración del Estado destinó el año pasado 1.500 millones de euros al mantenimiento de carreteras y es cierto que es el presupuesto más alto de las últimas fechas, pero para revertir la situación actual sería necesario llegar, como mínimo, a los 3.000 millones anuales durante los próximos cuatro años", afirma Díaz. Sin embargo, la ausencia de Presupuestos Generales del Estado, prorrogados desde 2023, supone un hándicap a la hora de incrementar la partida destinada al mantenimiento de carreteras. "No estamos hablando de subir el presupuesto un 8% o un 12%, sino de duplicarlo. Esto ya no va de porcentajes porque requiere de un cambio radical en el planteamiento. Necesitamos un plan de choque para solucionar el deterioro de nuestras carreteras", incide el presidente de la AEC.
Aun así, la solución no será inmediata porque, según ACEX, pueden ser necesarios "entre seis y ocho años" para reparar todas las deficiencias, ya que "desde el año 2009 se ha estado invirtiendo en mantenimiento por debajo de lo necesario" y, poco a poco, la bola de nieve se ha ido engordando. Además, su presidente dice que no es solo un problema económico: "También hay un déficit importante de mano de obra especializada y de maquinaria de obra. El sector no está dimensionado para duplicar su ritmo de trabajo de un día para otro".
En ese sentido, la Asociación Española de Fabricantes de Mezclas Asfálticas (Asefma) ha advertido que el sector está lejos de producir la cifra de asfalto necesaria para mantener en condiciones adecuadas la red nacional de carreteras. "Nuestros estudios indican que España debería producir anualmente alrededor de 32,5 millones de toneladas de mezcla bituminosa. Estamos aproximadamente un 40% por debajo de ese nivel", ha explicado su responsable, Juan José Potti.
Soria, por su parte, también pone de manifiesto "la preocupación del sector por la posible reforma del sistema de contratación pública" por parte del Ministerio de Transportes, que prevé adjudicar por subasta y no por concurso público los contratos de conservación de carreteras: "Por todos los técnicos es sabido que las subastas premian exclusivamente el precio, por encima de la calidad del servicio prestado y, cuando solo tienes en cuenta el precio, se acaba resintiendo la calidad del mantenimiento. Al final, lo barato suele salir más caro".
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