Lo que comemos a diario impacta en nuestra salud]], hasta el punto de declinar la balanza de las enfermedades. El riesgo es real, y existen algunos alimentos que disparan ese riesgo de forma exponencial, tal y como ocurre con los alimentos
ultraprocesados
, productos modificados industrialmente, cargados con
grasas, azúcares, almidones, sales y aditivos químicos añadidos
, como emulsionantes. Desde refrescos hasta snacks y carnes procesadas, estos alimentos
carecen de nutrientes naturales
y, por el contrario, introducen muchos ingredientes que nuestro cuerpo no solo no necesita, sino que lo daña. En Estados Unidos, actualmente, los ultraprocesados constituyen casi el 60% de la dieta de los adultos y el 70% de la de los niños y en España esta tendencia cada vez va a más.
Impacto
Estudios previos han demostrado que las personas que consumen grandes cantidades de ultraprocesados tienen mayor riesgo de síndrome metabólico, una combinación de sobrepeso y obesidad, hipertensión, dislipidemia y resistencia a la insulina, así como mayores niveles de proteína C reactiva de alta sensibilidad, un marcador sensible de inflamación y un predictor preciso de futuras enfermedades cardiovasculares (ECV), que se componen principalmente de infartos y accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, hay pocos datos sobre si las personas que consumen mayores cantidades de ultraprocesados tienen mayor riesgo de ECV.
Ahora, con el aumento del consumo de ultraprocesados y la ECV como una de las principales causas de muerte en EE UU y en aumento a nivel mundial, comprender la relación entre ambos es más urgente que nunca, ya que los hallazgos podrían tener profundas implicaciones para la atención individual de los pacientes, así como para la salud pública. En este escenario, investigadores de la Facultad de Medicina Charles E. Schmidt de la Universidad Atlántica de Florida exploraron esta posible relación examinando datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición de EE UU. Los resultados del estudio, publicados en "The American Journal of Medicine", ofrecen noticias aún más preocupantes para las personas que consumen grandes cantidades de UPF.
Más casos
“Los hallazgos de nuestro estudio, basado en una muestra amplia y representativa a nivel nacional de 4.787 adultos estadounidenses, muestran que quienes consumen la mayor cantidad de procesados tienen un riesgo estadísticamente significativo y clínicamente importante de enfermedad cardiovascular, un 47% mayor”, afirmó el Dr. Charles H. Hennekens, autor principal. “Estos resultados tienen importantes implicaciones para la investigación futura, así como para la atención clínica y las políticas públicas”, añade.
“Abordar los ultraprocesados no se trata solo de decisiones individuales, sino de crear entornos donde la opción saludable sea la opción fácil”, afirmó Hennekens, quien destacó que “la orientación clínica y la educación en salud pública son necesarias para que los alimentos nutritivos sean accesibles y asequibles para todos”.

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